La Industria Tabacalera en Colombia parte del sector primario de producción de tabaco; posteriormente este producto pasa a la industria, donde es seleccionado, desvenado y preparado para la elaboración de cigarrillos y cigarros; adicional a esto, se elaboran también otros productos en menor escala como son los puros y la picadura de tabaco para las pipas.
La producción primaria de tabaco alcanza para la elaboración de cigarrillos y los demás productos elaborados en el país, quedando una parte que ha permitido la exportación de tabaco para diferentes mercados internacionales. Como resultado de las políticas del Estado en aras de desarrollar y fortalecer los sectores productivos del país se han creado entes, como las Mesas Sectoriales, que generan una dinámica gremial de la actividad productiva para promover su competitividad y crecimiento de mercado Nacional e Internacional.
En el desarrollo de los aspectos que conforman el entorno organizacional del sector, se presenta una breve retrospectiva del tabaco en Colombia, para establecer la dinámica del sector desde el cultivo del tabaco, preparación, procesos de desvenado, así será estructura organizacional de las empresas del sector, incluyendo una visión sobre las Entidades que gestionan y apoyan el crecimiento del Tabaco en Colombia y el papel del Gobierno en el desarrollo de políticas relacionadas con el tabaco; además la influencia de las mismas en el crecimiento de este importante sector de la economía nacional.
2.1 BREVE HISTORIA DEL TABACO EN COLOMBIA
El hombre ha fumado desde tiempos inmemorables, cuando descubrió el fuego y se hizo conciente de que el humo que inhalaba creaba en él un estado de conciencia desconocido y placentero, hizo del fumar un hábito que formó parte de sus ritos.
Los primeros en usar las hojas de tabaco para fumar fueron los Mayas hace mil quinientos años. En su legado de tallas y grabados se registra el carácter religioso y ceremonial que este pueblo le dio al fumar.
En algunos pueblos de América precolombina el tabaco no sólo tuvo fines rituales, sino también llegó a ser utilizado con carácter curativo. Para los Mayas la enfermedad era producida por un mal espíritu que se apoderaba del enfermo, y sólo podía ser expulsado de él mediante el humo del Tabaco. Curiosa contradicción la visión de nuestros ancestros del “tabaco para curar” con la de nuestros tiempos del “tabaco enferma”.
A finales del siglo XII, los Aztecas invadieron el territorio maya y asimilaron la costumbre de fumar tabaco. Sin embargo, dieron al fumar un carácter más social que religioso, ya que lo más importante se centró únicamente en la magnificencia y el refinamiento de los utensilios de fumar. Los Aztecas conservaron la costumbre hasta la llegada de los españoles a principios del siglo XVI.
Cuando el tabaco fue descubierto por dos marinos españoles que, cumpliendo ordenes de Colón, exploraban el interior de la isla de Cuba, hacía ya un mes que la Pinta, la Niña y la Santa María habían tocado tierra. Fueron las playas de San Salvador el escenario del gran hallazgo del tabaco. Cuando los dos marinos llegaron a la orilla, los nativos les recibieron con frutas, jabalinas de madera y ciertas “hojas secas que desprendían una peculiar fragancia”.
Fue uno de estos dos marinos, Rodrigo de Jeréz, quien a su vuelta a España no dudó en introducir la costumbre de fumar tabaco, por lo que tuvo que pagar un alto precio: la Inquisición lo encarceló por practicar algo pecaminoso e infernal.
Sin embargo, el hábito se puso de moda y en el siglo XVI el fumar había sido adquirido por toda las clases sociales, distinguiendo la pipa entre las más elevadas y el rollo de hojas como precursor del cigarro puro, entre las más populares. Al principio, fueron los frailes en las huertas cerradas de sus conventos los más entusiastas plantadores de tabaco, quienes lo utilizaban con fines ornamentales y medicinales. Así, el hecho de que el tabaco se cultivara preferentemente en estos lugares cerrados, llevó más tarde a dar el nombre de estancos a los comercios donde debía venderse.
En América del Sur, por ejemplo, era considerado una medicina milagrosa y un complemento dietético, además de ser elemento indispensable en las ceremonias religiosas y militares. Hacía parte de todas las etapas del ciclo de la vida, de actividades económicas, sociales y políticas: en la guerra, en las ceremonias religiosas, en el pensamiento mitológico, en la magia, entre otras . No obstante, el empleo del tabaco por parte de los nativos americanos estaba respaldado por un significado místico, su consumo se propagó a España y al resto del mundo como una fuente de placer.
En Colombia, la producción de tabaco con fines comerciales se remonta a la época de la Colonia. En 1776 el gobierno español estableció el monopolio del tabaco en el Virreinato y delimitó cuatro áreas de producción: Ambalema, Palmira, Zapatoca y Pore, pero este se abolió en 1850, dando paso a los productores privados y a los inversionistas extranjeros, convirtiéndose en producción a gran escala y base de la Economía Nacional.
En 1833, el monopolio republicano exportó los primeros cargamentos de 5.000 libras a Europa, en 1850 se reportaron 1’400.000 libras y en 1857 los holandeses compraron a Colombia 16’000.000 libras.
Del mismo modo, el tabaco influyó notablemente en el asentamiento de algunas poblaciones en el siglo XIX, cuando centenares de trabajadores acudían a las zonas tabacaleras para labores de siembra, cuidado del cultivo, recolección y procesamiento.
El beneficio del tabaco trajo consigo comerciantes que poblaron las ciudades donde se realizaba el acopio como es el caso de Ambalema, cuya población se triplicó entre 1830 y 1857. En la Costa Atlántica sobresalió Carmen de Bolívar como centro de mercadeo y Ovejas por su producción y calidad. El monopolio, establecido en 1776 por la Corona, fue abolido en 1850 cuando el Estado permitió que los compradores privados adquirieran el producto; a partir de la abolición del estanco, el cultivo pasó a manos del capital privado, en su mayoría de origen extranjero, con producciones a gran escala principalmente para la exportación y se convirtió en base de la economía del país.
En 1875, hubo una brusca caída en las exportaciones debido al efecto de las plagas en los cultivos y a la competencia de nuevas plantaciones como las holandesas en Java. Por esta razón los grandes terratenientes abandonaron la producción y esas zonas pasaron a otros empresarios que las fueron arrendando a pequeños cultivadores, lo cual determinó la producción de tipo minifundista y de aparcería que impera, en general, en el país.
El tabaco tipo “Cubita” se empezó a cultivar en la Costa Atlántica hacia 1870, con variedades traídas de Cuba y sus cultivos se distinguen en los departamentos de Sucre, Bolívar y Magdalena.
La producción de tabaco se constituye en una de las actividades más tradicionales en Colombia y se caracteriza por corresponder a una labor de economía campesina, realizada en pequeñas áreas de minifundio que involucra un alto contenido de mano de obra familiar.
La producción de tabaco se constituye en una de las actividades más tradicionales en Colombia y se caracteriza por corresponder a una labor de economía campesina, realizada en pequeñas áreas de minifundio que involucra un alto contenido de mano de obra familiar.
Según el informe del Observatorio de Agrocadenas de Colombia , en el Departamento de Santander, el cultivo de tabaco tradicional presentó en el 2003, un costo por hectárea de $2.273.000, en tanto que el tecnificado ascendió a $3.437.150; ambos cultivos registran una productividad de 1.7 toneladas por hectárea. Asimismo, el estudio señala que cerca del 50% de la producción tabacalera de Santander, corresponde a tabaco negro, el cual permite menores costos de producción.
Cabe destacar, que el sector tabacalero también ha sufrido los vacíos de representación en el plano Nacional, por falta de organización y coordinación que han impedido defender sus intereses gremiales, aunque en los últimos años, esta situación mejoró de manera ostensible. De otra parte, el Sector enfrenta una política tributaria y arancelaria muy exigente, que paralelo al fenómeno del contrabando, da origen a una creciente competencia desleal.
2.2 CADENA AGROINDUSTRIAL DEL TABACO
Esta cadena en Colombia es relativamente corta, siendo conformada en el eslabón primario por la producción y el procesamiento de la hoja de tabaco y en el industrial por la fabricación de cigarrillos. De igual manera, el proceso contempla tres etapas básicas: fabricación de cigarrillos, de cigarros y clasificación y desnervado para la exportación. Ver Figura 1.
Cabe señalar, que la producción del tabaco presenta limitantes que se derivan de los rendimientos, los cuales se encuentran rezagados, respecto del promedio mundial. Esto se origina por varios factores, entre los que se destacan: la baja absorción de tecnologías por parte de algunos agricultores, tierras no aptas para el cultivo, deficiencias de aguas de riego, poca utilización de insumos, entre otros. No obstante, Colombia presenta ventajas en la producción de tabaco en cuanto a costos, con un precio pagado al productor inferioral pagado en Estados Unidos.
Como generalidades del cultivo de tabaco en Colombia se puede decir que es un cultivo de minifundio en donde el tamaño promedio de las siembras oscila entre 1 y 6 hectáreas, poco exigente en agua, gran generador de mano de obra y bajo consumo de insumos agroquímicos.
Su producción se realiza, en su gran mayoría, bajo el esquema de fomento donde la financiación del cultivo, tanto para los insumos como para los gastos de la mano de obra, es entregada por el comprador final (industria de cigarrillos principalmente) basados en un contrato. Sin embargo, una parte importante y sobre todo en tabaco negro, su producción se hace sin contrato y se vende en el mercado esencialmente para la exportación y la producción de cigarros o “chicotes” y puros.
Los tipos de tabaco cultivados en Colombia se dividen en dos grandes grupos: tabaco rubio y tabaco negro, donde cada uno de ellos cubre un mercado diferente de acuerdo con su uso final.
El tabaco rubio, utilizado principalmente por la industria de los cigarrillos, es adquirido por éstas normalmente a través del fomento del cultivo, antes de la cosecha y almacenado en sus centros de acopio. Se produce principalmente en los departamentos de Boyacá, Cauca, Huila, Quindío, Nariño, Norte de Santander, Santander, Tolima y Valle. Actualmente se ha iniciado un mercado de exportación.
El tabaco rubio, utilizado principalmente por la industria de los cigarrillos, es adquirido por éstas normalmente a través del fomento del cultivo, antes de la cosecha y almacenado en sus centros de acopio. Se produce principalmente en los departamentos de Boyacá, Cauca, Huila, Quindío, Nariño, Norte de Santander, Santander, Tolima y Valle. Actualmente se ha iniciado un mercado de exportación.
El tabaco negro es de dos variedades: García y Cubita. El García se produce en los departamentos de Boyacá y Santander y se utiliza primordialmente para el consumo nacional. La variedad Cubita se produce en Bolívar, Magdalena y Sucre y su principal mercado es el de exportación.

Los componentes institucionales de la Cadena son:
1. Proveedores de Insumos: Suplidores de suministros, insumos agrícolas, maquinaria, equipos, entre otros.
2. Productores de tabaco: Los agricultores de tabaco, que en la geografía nacional, cultivaron cerca de 14.000 hectáreas y los cuales están asociados en diferentes organizaciones gremiales.
3. Comercializadores de hoja de tabaco: Empresas Comercializadoras Internacionales que acopian y adecúan el tabaco para exportarlo. También encontramos en este eslabón, cooperativas orientadas a apoyar a los agricultores en sus labores o en el acopio y comercialización.
4. La Agroindustria: Por una parte están las empresas que acopian y adecuan el tabaco negro para la elaboración de cigarros o “Chicotes”. Por otra parte, la industria dedicada a la fabricación de cigarrillos para el consumo nacional y de exportación. Finalmente, se encuentran las empresas dedicadas a la elaboración y comercialización de puros.
5. Comercialización: Mayoristas, minoristas y consumidores finales de la cadena.
6. Entidades de apoyo Gubernamental y del sector privado: Banco Agrario, Bancoldex, Corpoica, Colciencias, Corporación Colombia Internacional, FINAGRO, ICA, Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, Ministerio de Medio Ambiente, vivienda y desarrollo rural, Proexport, SENA.
De acuerdo con cifras del Ministerio de Agricultura, la superficie cultivada de tabaco en Colombia se redujo durante la década pasada en cerca de 3.2% anual, si contamos que mientras en 1990 existía un área sembrada de 19.906 hectáreas, hacia el año 2002, la superficie empleada bajó a 13.451 hectáreas.
En términos generales el área cultivada de tabaco en los últimos años ha oscilado entre 13.000 y 15.000 hectáreas, vinculando directamente a más de 15.000 agricultores y en la mayoría de los casos a sus familias, a pesar de los problemas de seguridad, de la disminución en la inversión y la baja rentabilidad del cultivo, entre otros.
2.3 LAS ZONAS DE PRODUCCIÓN DE LAS VARIEDADES DE TABACO EN COLOMBIA
El tabaco ha sido cultivado en una gran variedad de condiciones climáticas, en diferentes lugares del mundo; en Colombia, el tabaco se produce en varios pisos térmicos con diferentes calidades de suelos y climas, que van desde los cercanos al nivel del mar con más de 30° C hasta alturas de 1,600 m.s.n.m. con un promedio de 20°C dando como resultado diferencias significativas en las propiedades y características del tabaco, en cada región.
Las diferencias afectan la hoja en la manufactura de tabaco y conducen a una especialización regional de acuerdo con la tendencia de la demanda y la disponibilidad de factores de producción favorables para cada tipo de cultivo. Cada área geográfica produce un tipo especial de hoja que es adaptada a diferentes usos: cigarrillos, cigarros y tabaco de fumar o de mascar.
En Colombia se cultiva tanto el tabaco rubio como el tabaco negro. Del primero se cultivan tres tipos: el Virginia (o “flue cured”), el Burley y el Virginia secado al aire (VICA). El tabaco Virginia se ha implantado básicamente con variedades importadas y su cultivo es promovido por Coltabaco, Protabaco y Tabacos Rubios.
Tiene características muy parecidas al tabaco negro, aunque su nivel de nicotina es inferior y se cura de manera artificial con aire caliente proporcionado por hornos, con los cuales se puede controlar la temperatura y el nivel de humedad. Este proceso es más costoso pero se ejecuta en cerca de 100 horas (5 días), frente a 25 a 40 días que demora el curado en Caney de los demás tabacos.
El tabaco Burley presenta hojas ovolanceadas, grandes, de color canela y de textura semifina que permiten el secado en caney. En general, el tabaco rubio es acopiado por Coltabaco, Protabaco y Tabacos Rubios a través de sus agencias locales utilizando contratos de producción, y está orientado principalmente a la fabricación de cigarrillos suaves.
El Tabaco Rubio se produce en Santander, principalmente en los municipios de Capitanejo, Enciso, San Miguel, San Juan de Miranda, Málaga, Molagavita, San Gil, Mogotes, Onzaga y San Joaquín; en el Norte de Boyacá, donde sobresale el municipio de Gutiérrez; en Santander del Norte, en los municipios de Abrego, Ocaña, Villa del Rosario, los Patios y Cúcuta; en el Tolima, en el Huila, y se está ampliando en el Quindío, en el Valle, Cauca y Nariño.
La producción de este tabaco, aproximadamente en un 50%, se lleva a cabo en la modalidad de arrendamiento que tiende a crecer frente a los productores propietarios, debido a la creciente inseguridad rural y a las exigencias del cultivo en inversión y administración.
Por otro lado, del Tabaco Negro se cultivan dos tipos, el García y el Cubita, cuyas variedades han venido siendo desarrolladas por el ICA, CORPOICA y COLTABACO. La planta del tabaco negro puede alcanzar más de dos metros y tiene en promedio 42 hojas para recoger.
El tabaco negro, tipo García, tiene hojas grandes, anchas y gruesas y se cultiva esencialmente en Santander, en los municipios de Capitanejo, Enciso, San Miguel, San Juan de Miranda, Málaga, Molagavita, San Gil, Villanueva, Barichara, Curití, Pinchote, Aratoca, Jordán, Cabrera, Mogotes, Onzaga, San Joaquín, Girón, Los Santos y Piedecuesta; y en Boyacá, en los municipios de Cobarachía, Soatá, Tipacoque, San Mateo, Mocarabita y Guacamayas. Cerca del 57% de su producción es acopiada directamente por la industria de cigarrillos por medio de los contratos de siembra acordados previamente y el resto de la producción es adquirido de contado por las empresas de cigarros.
La aparcería y arrendamiento de la tierra, así como el trabajo familiar, son características predominantes en el cultivo.
El tabaco negro, tipo cubita, se cultiva con fines de exportación. Su cultivo se inició en la Costa Atlántica hacia 1870, utilizando variedades traídas de Cuba con el propósito inicial de atender mercados en Alemania. Las plantas de estas variedades son normalmente más altas que las de tabaco rubio, más de 2 mts. y 40 hojas para recoger, sus hojas son alargadas y angostas, lo cual permite obtener una lámina desvenada de buen tamaño.
Adicionalmente, la presencia de nicotina y alquitranes es baja comparada con los demás tabacos colombianos. Su cultivo es intensivo en mano de obra y utiliza en las labores, esencialmente, mano de obra familiar (70%). La mano de obra representa entre el 82% y 90% de los costos totales del cultivo debido a que los agricultores tradicionalmente utilizan pocos insumos. La mayoría de agricultores son propietarios.
Estudio de Caracterización Ocupacional
En la figura 2. se muestra la distribución de los cultivos de tabaco en Colombia.
En la figura 2. se muestra la distribución de los cultivos de tabaco en Colombia.

Departamentos con cultivos de Tabaco Figura 2. Ubicación geográfica de las zonas de producción de tabaco en Colombia
2. 4 LAS EMPRESAS TABACALERAS Y LOS TIPOS DE CONSTITUCIÓN JURÍDICA
2.4.1 Constitución Jurídica en el campo
Los tabacaleros han adoptado la agricultura contractual como forma de acceder a recursos y formación técnica que les permita desarrollar sus cultivos de tabaco así como tener un mercado seguro para su producto.
Una de las principales ventajas para el agricultor es que la industria normalmente adquiere la totalidad de la producción, siempre que cumpla con las normas de calidad y cantidad establecidas de antemano. Los contratos pueden dar a los campesinos acceso a una amplia variedad de servicios administrativos, técnicos y de extensión que no podrían obtener de otra manera.
Los campesinos también pueden utilizar los contratos como garantía para obtener crédito con un banco comercial, a fin de financiar la adquisición de los insumos.
Los pequeños agricultores a menudo se niegan a adoptar nuevas tecnologías por los posibles riesgos y costos que implican. En la agricultura contractual, la agroindustria privada suele ofrecer tecnología, por su interés económico directo en mejorar la producción agrícola.
En efecto, la mayor parte de las grandes empresas prefieren proporcionar sus propios servicios de extensión.
La forma de contratar con el agricultor parte de la firma de un convenio donde él se compromete a entregar el tabaco según las condiciones requeridas por la empresa, siguiendo las recomendaciones técnicas que le impartan funcionarios de la misma; a su vez la empresa se compromete a comprar la totalidad de la producción a unos precios oficialmente establecidos, a financiar directa e indirectamente los recursos necesarios tanto para costos de producción, como insumos e infraestructura del cultivo del tabaco.
En el sector tabacalero se presentan los siguientes tipos de agricultura contractual:
1. El propietario arrienda la tierra y la infraestructura a un aparcero o arrendatario y como pago recibe la cuarta, la quinta o la sexta parte de la utilidad bruta del producido. Este tipo de arrendamiento se presenta en Santander. El aparcero firma con la empresa tabacalera un contrato para cultivar en esa hectárea el tabaco bajo las condiciones requeridas por la empresa.
2. El propietario arrienda la tierra al aparcero o arrendatario y recibe por ello un canon de arrendamiento que puede estar alrededor de los $800.000 por Ha. Este tipo de arrendamiento se da comúnmente en el Huila. El aparcero firma con la empresa el contrato para cultivar el tabaco en las condiciones que la empresa lo requiera.
2.4.2 Constitucion Jurídica en la Industria de los Cigarros y los Puros
La industria de los cigarros y los puros es de tipo artesanal, con empresas caseras muy pequeñas que no tienen ningún tipo de vinculación laboral con las personas que realizan en ellas el proceso de elaboración de los puros o de los cigarros; las personas trabajan por asignación de tarea o por destajo, recibiendo un valor establecido por unidades elaboradas. Sin embargo, empresas productoras de puros tienden a organizarse de manera industrial, buscando mejoras en producción y calidad a fin de ser más competitivas en el mercado mundial.
2.5 LAS EMPRESAS DE TABACO Y SU ORGANIZACIÓN
ORGANIZACIÓN TABACALERA EN EL CAMPO
La forma como se organizan las empresas de cultivadores de tabaco parte de una estructura informal de organización, están generalmente constituidas por el aparcero y dos o más miembros de su familia quienes realizan aproximadamente el 60% del trabajo, el otro 40% lo realizan de dos maneras:
• Pagando jornal
• A jornal devuelto, es decir, algunos cultivadores de la región van al cultivo, realizan las labores requeridas, reciben la alimentación del día y posteriormente cuando ellos necesiten el aparcero devolverá el jornal con su propio trabajo.
En Santander se requieren 230 a 250 jornales por 0.7 a 1 Ha, lo que equivale al 45% de los Costos de producción del cultivo.
En el Huila generalmente el trabajo se realiza por jornal.
ORGANIZACIÓN DE LA AGROINDUSTRIA DE CIGARRILLOS
La agroindustria de los cigarrillos presenta una estructura organizacional formal, sujeta a las disposiciones legales existentes; con una contratación directa del personal que en ella labora durante todo el año y con contratación temporal del personal que labora durante los periodos de producción solamente, esta última realizada a través de empresas de servicios temporales.
La estructura general no varía en forma significativa en las industrias de cigarrillos de acuerdo como se muestra en la figura 5.
La estructura general no varía en forma significativa en las industrias de cigarrillos de acuerdo como se muestra en la figura 5.
ORGANIZACIÓN DE LA INDUSTRIA DE CIGARROS Y PUROS
La estructura organizacional de la industria de los cigarros y los puros contrata por destajo con las personas que se encargan de la elaboración de los cigarros o de los puros. Las empresas de Cigarros tienen una estructura muy similar a las empresas de puros, en las empresas de cigarros y de puros no existe ningún tipo de vinculación laboral, sin embargo es común que el rollero contrate un espalador, quien se encarga de alistar la capa y quitarle la vena con el fin de agilizar el trabajo del rollero.

2.6 ENTIDADES DE GESTIÓN Y DE APOYO PARA EL TABACO EN COLOMBIA
Los cultivadores de tabaco están agrupados en diferentes organizaciones de agricultores afiliadas a la Federación Nacional de Productores de Tabaco (Fedetabaco). Según Coltabaco en el 2006 existían alrededor de 5.105 cultivadores en todo el país, siendo el Departamento de Santander el que mayor número de cultivadores presenta participando con el 52% del total nacional, seguido por Norte de Santander con el 19%.
Entre las empresas que acopian y adecuan el tabaco negro en Santander y el Valle del Cauca para la elaboración de cigarros criollos o “Chicotes”, se encuentran: Duque, Monseñor, Santa Lucía, Cigarros Gamo, Comandantes, Centauro, Cigarros Puyana, entre otras.
La industria nacional de cigarrillos está conformada por COLTABACO S.A. (Phillip Morris Colombia S.A) y PROTABACO S.A.
Entre las entidades de apoyo se encuentran: el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, Ministerio de Medio Ambiente, vivienda y desarrollo rural, principalmente; Corpoica, ICA, Colciencias, el Sena, FINAGRO, Banco Agrario, Bancoldex, Proexport y la Corporación Colombia Internacional.
2.6.1 Federación Nacional de Productores de Tabaco– Fedetabaco
La Federación fue creada con el objetivo de propiciar en las comunidades tabacaleras espacios de participación en lo económico, social y cultural, que le permitan a este subsector de la economía colombiana reivindicar sus derechos como personas dentro de la sociedad.
Además, su misión es generar en el subsector tabacalero procesos de desarrollo sostenible, mediante la concertación, coofinanciación y la realización de Alianzas Estratégicas con entidades públicas y privadas del orden local, regional, nacional e internacional.
Tiene como organizaciones filiales:
• Asociación de Tabacaleros y Pequeños Productores Agrícolas
• Asociación Departamental de Tabacaleros y Pequeños Productores Agrícolas de Bolívar
• Asociación de Tabacaleros de Sucre
• Asociación de Tabacaleros y Pequeños productores de Boyacá
• Asociación Agropecuaria y Tabacalera de Los Santos
• Sindicato de Agricultores de Curití
• Asociación de Tabacaleros y Pequeños Productores de la Provincia de García Rovira
• Asociación de Productores de Tabaco del Tolima
• Asociación de Cultivadores de Tabaco del Centro Oriente del Huila
• Asociación de Cultivadores de Tabaco de Rivera
• Asociación Municipal de Usuarios Campesinos del Municipio de Girón
• Asociación de Cultivadores de Tabaco de Garzón
• Asociación de Tabacaleros del Magdalena
• Sociedad Agroindustrial de Tabacaleros del Alto Catatumbo
• Cooperativa Tabacalera y Agropecuaria Limitada
• Asociación Los Comuneros
• Asociación de Tabacaleros del Cauca
• Asociación de Tabacaleros y Pequeños Productores Agropecuarios de Filadelfia

2.7 EL PAPEL DEL GOBIERNO EN EL DESARROLLO DEL TABACO EN COLOMBIA
El sector del tabaco es a nivel mundial quizás uno de los más castigados con disposiciones tendientes a disminuir su consumo. Colombia durante los ultimos años se ha sumado a estas disposiciones internacionales promoviendo leyes que restringen la publicidad; además, en algunas ciudades se prohíbe el consumo de tabaco en sitios públicos lo que conlleva a una disminución en el consumo, afectando así la cadena del tabaco.
En el Congreso de la República cursan 5 proyectos de ley (4 en Senado y uno en Cámara), que buscan legislar sobre diferentes aspectos relacionados con el control del consumo de tabaco. Entre ellos se destaca el proyecto de Ley 128 de 2005 del Senado, que busca que Colombia adhiera al Convenio Marco de Lucha Antitabaco de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Por otra parte, el Gobierno en su afán de incentivar el Agro ha destinado dineros con el fin de fomentar cultivos propios de cada región generando recursos y trabajo para la gente en el campo , disminuyendo así las grandes extensiones de cultivos ilícitos existentes. Es así como el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural propuso destinar 100.000 millones de pesos para apalancar 235.000 millones de pesos a las empresas del sector agro afectadas por la revaluación del peso, de los cuales 185.000 millones de pesos se distribuirán para créditos blandos en los sectores de frutas, hortalizas, tabaco, camarón, piscicultura (como la tilapia de exportación) y todos los pequeños y medianos productores de bienes exportables sin importar el sector productivo del cual vengan, siempre y cuando sean pequeños o medianos.
Esta medida busca proteger 881.000 empleos directos y puede ser utilizado en el pago de la parafiscalidad, en las empresas afectadas por la revaluación del peso, anunció el Gobierno Nacional.
Entidades como FINAGRO proponen condiciones de crédito para dar uso de los recursos así: - 5 años de plazo para pagar, un período muerto o de gracia de hasta 2 años, tasa de interés igual a la DTF menos 2 puntos. - Este crédito se puede utilizar para tres cosas: para inversión, para capital de trabajo, para canjear deuda cara por deuda barata.
Además, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural presentó ante el Congreso de la República el proyecto de Ley No. 24 de 2006 para la creación del programa Agro Ingreso Seguro – AIS, cuyo objetivo es proteger los ingresos de los productores de sectores sensibles en el marco del TLC con Estados Unidos (incluido tabaco), y estimular la competitividad del sector agropecuario, mediante incentivos de competitividad representados en asistencia técnica, estímulo a procesos de asociatividad, establecimiento de líneas de crédito blandas para riego y drenajes y un Incentivo a la Capitalización Rural para modernización.
El Acuerdo No. 01 del 21 de abril de 2006 de la Comisión Nacional de Televisión prohíbe la emisión de todo tipo de publicidad (directa, indirecta y promocional) de cigarrillos y tabaco en cualquier horario.
La Resolución No. 125 de 2006 establece tres niveles de regulación de precios de los insumos agroquímicos por parte del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural: Régimen de libertad vigilada, régimen de libertad regulada y régimen de control directo.
La Resolución No. 126 de 2006 somete al Régimen de libertad vigilada a 18 fertilizantes, plaguicidas e insecticidas que presentaron incrementos anuales en sus precios de venta superiores al IPC en 10 puntos porcentuales, lo cual obliga a los productores, formuladores e importadores de estos insumos a informar al Ministerio sobre las variaciones y determinaciones de los precios de tales agroquímicos.
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