lunes, 1 de diciembre de 2008

INTRODUCCIÓN

Es importante para el sector tabacalero del país tener una radiografía del presente y futuro de esta industria que genera grandes oportunidades de empleo y crecimiento económico en importantes zonas, donde su producción y transformación son vitales para el desarrollo de la región.
Los niveles de información que se lograron encontrar y recopilar de manera ordenada y metódica frente a este sector, donde el Sena en la instancia de la Mesa Sectorial contribuye de manera concertada con los empresarios, trabajadores, academia y otras instituciones públicas en la definición de las competencias y programas de formación que se requieren en su acompañamiento.
Nos complace presentar este Estudio de Caracterización que permitirá aportar toda la información requerida al trabajo de la Mesa Sectorial, pero además se convertirá en documento de consulta para quienes deseen conocer los antecedentes, el presente y futuro de esta industria donde se prevé se pueden generar más espacios para la producción y transformación, y donde el Sena de manera coordinada con quienes corresponda le apostará al mejoramiento de sus niveles de competitividad.
Agradezco a todos los que contribuyeron en la elaboración de tan importante documento, donde los representantes del sector fueron pieza clave para su consolidación.
Humberto Rangel Lizcano
Director Regional SENA Santander.

1. ASPECTOS METODOLÓGICOS DEL ESTUDIO

1.1 ALCANCE

El estudio tiene como finalidad caracterizar los entornos organizacional, económico, tecnológico, ocupacional y educativo del sector productivo del tabaco, mediante la descripción de los procesos inherentes a ellos, con el fin de precisar el estado actual del Sector y sus tendencias de desarrollo.
Igualmente los resultados del estudio servirán de insumo para identificar, describir y analizar los límites, naturaleza, características y tendencias del sector tabacalero con el fin de orientar la elaboración de las funciones productivas propias a las distintas áreas de desempeño, la formulación de las unidades de competencia laboral y la toma de decisiones sobre el diseño de programas de Formación Profesional pertinentes a las demandas de cualificación y capacitación identificadas.

1.2 OBJETIVOS DEL ESTUDIO

Los Objetivos del Estudio están basados en los términos de referencia condensados en la Guía para la Elaboración de Unidades de Competencia Laboral y Titulaciones, a través del Análisis Funcional, impartida por la Dirección General del SENA, como documento marco para la realización de estudios de caracterización ocupacional, a saber.

1.2.1 OBJETIVO GENERAL

Describir la situación actual y tendencias de desarrollo del sector productivo del tabaco, enfatizando en los aspectos ocupacionales y educativos, como base para definir las prioridades de mejoramiento en la formación de los trabajadores.

1.2.2 OBJETIVOS ESPECÍFICOS

• Identificar la estructura organizacional, los sistemas de gestión y de administración empresarial que conforman el sector del tabaco.
• Analizar la situación actual y las tendencias económica y tecnológica del Sector.
• Identificar la estructura ocupacional del sector y los enlaces significativos entre grupos y áreas ocupacionales
• Analizar las demandas de formación y las ofertas de capacitación que tiene el Sector del tabaco.

1.3 RESULTADOS ESPERADOS POR ENTORNOS

Entorno Organizacional
• Breve historia del tabaco en Colombia
• Cadena Agroindustrial del tabaco.
• Zonas de producción de las variedades de tabaco en Colombia.
• Las empresas tabacaleras y los tipos de constitución jurídica.
• Las empresas de tabaco y su organización
• Entidades de gestión y apoyo para el tabaco en Colombia.
Entorno Económico
• Entorno Nacional Económico
• Desempeño del Sector Tabacalero
• Mercados Nacional e Internacional
• El sector tabacalero en los acuerdos de integración comercial
• Perspectivas
Entorno Tecnológico
• El tabaco y su preparación para la industria
• La elaboración de Cigarrillos
• La industria de los cigarros y los puros
• Investigación Tecnológica
Entorno Ocupacional
• La dinámica del empleo en el sector agroindustrial del tabaco.
• Estructura ocupacional de la industria del tabaco
• Ocupaciones existentes en la industria tabacalera
• Nivel de cualificación de la mano de obra
• Ocupaciones Emergentes
• Normas de Competencia Laboral
Entorno Educativo
• Nivel educativo de los trabajadores del sector
• Capacitación
• Entidades de Capacitación
• Entidades de Investigación y Desarrollo
• Requerimientos de Formación

1.4 METODOLOGÍA GENERAL

La Caracterización Ocupacional del Sector parte de la metodología definida para una investigación exploratoria, consistente en la búsqueda de información relacionada con los diferentes entornos de análisis, a partir de fuentes de información primaria y secundaria existentes en el país.

1.4.1 INFORMACIÓN PRIMARIA

Con base en los términos de referencia establecidos en la Guía para la Elaboración de Unidades de Competencia Laboral y Titulaciones, a través del Análisis Funcional, impartida por la Dirección General del SENA, se procedió a buscar la información preliminar sobre la situación actual del sector, mediante entrevistas en las empresas del Sector, encontrándose:
• Las empresas tomadas como referencia documental de las diferentes publicaciones emanadas por la Federación Nacional de Tabaco, FEDETABACO.
• Igualmente, la información solicitada sobre los diferentes entornos, se encuentra en los diferentes documentos que el Gremio ha venido publicando acerca del desarrollo del tabaco en Colombia.
• La cantidad de documentación confiable, existente en la Agro cadena, permite obtener datos actuales y de análisis, los cuales son oportunos y ágiles para los resultados esperados en algunos de los entornos por caracterizar.
• La información directa obtenida a través de funcionarios de empresas del sector como PROTABACO, CORONA REAL entre otros. Con base en los anteriores resultados, se determinó acudir a las diferentes entidades con el fin de obtener la información pertinente y establecer el convenio necesario para su anejo y utilización en el estudio de la caracterización ocupacional del sector.

1.4.2 INFORMACIÓN SECUNDARIA

Una vez identificada la información secundaria, se realizó un inventario de documentos, que permitió reseñar los diferentes aspectos por contemplar en cada uno de los entornos exigidos para el estudio de caracterización. Toda la documentación requerida fue aportada por la AGROCADENA, FEDETABACO, PROTABACO y COLTABACO y, a través de ella, se procedió a:
• Elaboración de un plan de desarrollo temático por cada entorno.
• Lectura de los documentos y publicaciones aportadas por cada uno de las entidades anteriormente citadas.
• Consulta por Internet de otras fuentes bibliográficas reseñadas en la documentación proporcionada por el Gremio.
• Organización de los datos obtenidos para cada entorno con su análisis respectivo.
• Redacción de cada uno de los aspectos señalados para cada entorno.
• Elaboración del documento final del Estudio de Caracterización Ocupacional.
• Revisión del documento por parte de las personas designadas por la mesa sectorial y el SENA, en los niveles nacionales y regionales.

2. ENTORNO ORGANIZACIONAL

La Industria Tabacalera en Colombia parte del sector primario de producción de tabaco; posteriormente este producto pasa a la industria, donde es seleccionado, desvenado y preparado para la elaboración de cigarrillos y cigarros; adicional a esto, se elaboran también otros productos en menor escala como son los puros y la picadura de tabaco para las pipas.
La producción primaria de tabaco alcanza para la elaboración de cigarrillos y los demás productos elaborados en el país, quedando una parte que ha permitido la exportación de tabaco para diferentes mercados internacionales. Como resultado de las políticas del Estado en aras de desarrollar y fortalecer los sectores productivos del país se han creado entes, como las Mesas Sectoriales, que generan una dinámica gremial de la actividad productiva para promover su competitividad y crecimiento de mercado Nacional e Internacional.
En el desarrollo de los aspectos que conforman el entorno organizacional del sector, se presenta una breve retrospectiva del tabaco en Colombia, para establecer la dinámica del sector desde el cultivo del tabaco, preparación, procesos de desvenado, así será estructura organizacional de las empresas del sector, incluyendo una visión sobre las Entidades que gestionan y apoyan el crecimiento del Tabaco en Colombia y el papel del Gobierno en el desarrollo de políticas relacionadas con el tabaco; además la influencia de las mismas en el crecimiento de este importante sector de la economía nacional.

2.1 BREVE HISTORIA DEL TABACO EN COLOMBIA

El hombre ha fumado desde tiempos inmemorables, cuando descubrió el fuego y se hizo conciente de que el humo que inhalaba creaba en él un estado de conciencia desconocido y placentero, hizo del fumar un hábito que formó parte de sus ritos.
Los primeros en usar las hojas de tabaco para fumar fueron los Mayas hace mil quinientos años. En su legado de tallas y grabados se registra el carácter religioso y ceremonial que este pueblo le dio al fumar.
En algunos pueblos de América precolombina el tabaco no sólo tuvo fines rituales, sino también llegó a ser utilizado con carácter curativo. Para los Mayas la enfermedad era producida por un mal espíritu que se apoderaba del enfermo, y sólo podía ser expulsado de él mediante el humo del Tabaco. Curiosa contradicción la visión de nuestros ancestros del “tabaco para curar” con la de nuestros tiempos del “tabaco enferma”.
A finales del siglo XII, los Aztecas invadieron el territorio maya y asimilaron la costumbre de fumar tabaco. Sin embargo, dieron al fumar un carácter más social que religioso, ya que lo más importante se centró únicamente en la magnificencia y el refinamiento de los utensilios de fumar. Los Aztecas conservaron la costumbre hasta la llegada de los españoles a principios del siglo XVI.
Cuando el tabaco fue descubierto por dos marinos españoles que, cumpliendo ordenes de Colón, exploraban el interior de la isla de Cuba, hacía ya un mes que la Pinta, la Niña y la Santa María habían tocado tierra. Fueron las playas de San Salvador el escenario del gran hallazgo del tabaco. Cuando los dos marinos llegaron a la orilla, los nativos les recibieron con frutas, jabalinas de madera y ciertas “hojas secas que desprendían una peculiar fragancia”.
Fue uno de estos dos marinos, Rodrigo de Jeréz, quien a su vuelta a España no dudó en introducir la costumbre de fumar tabaco, por lo que tuvo que pagar un alto precio: la Inquisición lo encarceló por practicar algo pecaminoso e infernal.
Sin embargo, el hábito se puso de moda y en el siglo XVI el fumar había sido adquirido por toda las clases sociales, distinguiendo la pipa entre las más elevadas y el rollo de hojas como precursor del cigarro puro, entre las más populares. Al principio, fueron los frailes en las huertas cerradas de sus conventos los más entusiastas plantadores de tabaco, quienes lo utilizaban con fines ornamentales y medicinales. Así, el hecho de que el tabaco se cultivara preferentemente en estos lugares cerrados, llevó más tarde a dar el nombre de estancos a los comercios donde debía venderse.
En América del Sur, por ejemplo, era considerado una medicina milagrosa y un complemento dietético, además de ser elemento indispensable en las ceremonias religiosas y militares. Hacía parte de todas las etapas del ciclo de la vida, de actividades económicas, sociales y políticas: en la guerra, en las ceremonias religiosas, en el pensamiento mitológico, en la magia, entre otras . No obstante, el empleo del tabaco por parte de los nativos americanos estaba respaldado por un significado místico, su consumo se propagó a España y al resto del mundo como una fuente de placer.
En Colombia, la producción de tabaco con fines comerciales se remonta a la época de la Colonia. En 1776 el gobierno español estableció el monopolio del tabaco en el Virreinato y delimitó cuatro áreas de producción: Ambalema, Palmira, Zapatoca y Pore, pero este se abolió en 1850, dando paso a los productores privados y a los inversionistas extranjeros, convirtiéndose en producción a gran escala y base de la Economía Nacional.
En 1833, el monopolio republicano exportó los primeros cargamentos de 5.000 libras a Europa, en 1850 se reportaron 1’400.000 libras y en 1857 los holandeses compraron a Colombia 16’000.000 libras.
Del mismo modo, el tabaco influyó notablemente en el asentamiento de algunas poblaciones en el siglo XIX, cuando centenares de trabajadores acudían a las zonas tabacaleras para labores de siembra, cuidado del cultivo, recolección y procesamiento.
El beneficio del tabaco trajo consigo comerciantes que poblaron las ciudades donde se realizaba el acopio como es el caso de Ambalema, cuya población se triplicó entre 1830 y 1857. En la Costa Atlántica sobresalió Carmen de Bolívar como centro de mercadeo y Ovejas por su producción y calidad. El monopolio, establecido en 1776 por la Corona, fue abolido en 1850 cuando el Estado permitió que los compradores privados adquirieran el producto; a partir de la abolición del estanco, el cultivo pasó a manos del capital privado, en su mayoría de origen extranjero, con producciones a gran escala principalmente para la exportación y se convirtió en base de la economía del país.
En 1875, hubo una brusca caída en las exportaciones debido al efecto de las plagas en los cultivos y a la competencia de nuevas plantaciones como las holandesas en Java. Por esta razón los grandes terratenientes abandonaron la producción y esas zonas pasaron a otros empresarios que las fueron arrendando a pequeños cultivadores, lo cual determinó la producción de tipo minifundista y de aparcería que impera, en general, en el país.
El tabaco tipo “Cubita” se empezó a cultivar en la Costa Atlántica hacia 1870, con variedades traídas de Cuba y sus cultivos se distinguen en los departamentos de Sucre, Bolívar y Magdalena.
La producción de tabaco se constituye en una de las actividades más tradicionales en Colombia y se caracteriza por corresponder a una labor de economía campesina, realizada en pequeñas áreas de minifundio que involucra un alto contenido de mano de obra familiar.
Según el informe del Observatorio de Agrocadenas de Colombia , en el Departamento de Santander, el cultivo de tabaco tradicional presentó en el 2003, un costo por hectárea de $2.273.000, en tanto que el tecnificado ascendió a $3.437.150; ambos cultivos registran una productividad de 1.7 toneladas por hectárea. Asimismo, el estudio señala que cerca del 50% de la producción tabacalera de Santander, corresponde a tabaco negro, el cual permite menores costos de producción.
Cabe destacar, que el sector tabacalero también ha sufrido los vacíos de representación en el plano Nacional, por falta de organización y coordinación que han impedido defender sus intereses gremiales, aunque en los últimos años, esta situación mejoró de manera ostensible. De otra parte, el Sector enfrenta una política tributaria y arancelaria muy exigente, que paralelo al fenómeno del contrabando, da origen a una creciente competencia desleal.
2.2 CADENA AGROINDUSTRIAL DEL TABACO
Esta cadena en Colombia es relativamente corta, siendo conformada en el eslabón primario por la producción y el procesamiento de la hoja de tabaco y en el industrial por la fabricación de cigarrillos. De igual manera, el proceso contempla tres etapas básicas: fabricación de cigarrillos, de cigarros y clasificación y desnervado para la exportación. Ver Figura 1.
Cabe señalar, que la producción del tabaco presenta limitantes que se derivan de los rendimientos, los cuales se encuentran rezagados, respecto del promedio mundial. Esto se origina por varios factores, entre los que se destacan: la baja absorción de tecnologías por parte de algunos agricultores, tierras no aptas para el cultivo, deficiencias de aguas de riego, poca utilización de insumos, entre otros. No obstante, Colombia presenta ventajas en la producción de tabaco en cuanto a costos, con un precio pagado al productor inferioral pagado en Estados Unidos.
Como generalidades del cultivo de tabaco en Colombia se puede decir que es un cultivo de minifundio en donde el tamaño promedio de las siembras oscila entre 1 y 6 hectáreas, poco exigente en agua, gran generador de mano de obra y bajo consumo de insumos agroquímicos.
Su producción se realiza, en su gran mayoría, bajo el esquema de fomento donde la financiación del cultivo, tanto para los insumos como para los gastos de la mano de obra, es entregada por el comprador final (industria de cigarrillos principalmente) basados en un contrato. Sin embargo, una parte importante y sobre todo en tabaco negro, su producción se hace sin contrato y se vende en el mercado esencialmente para la exportación y la producción de cigarros o “chicotes” y puros.
Los tipos de tabaco cultivados en Colombia se dividen en dos grandes grupos: tabaco rubio y tabaco negro, donde cada uno de ellos cubre un mercado diferente de acuerdo con su uso final.
El tabaco rubio, utilizado principalmente por la industria de los cigarrillos, es adquirido por éstas normalmente a través del fomento del cultivo, antes de la cosecha y almacenado en sus centros de acopio. Se produce principalmente en los departamentos de Boyacá, Cauca, Huila, Quindío, Nariño, Norte de Santander, Santander, Tolima y Valle. Actualmente se ha iniciado un mercado de exportación.
El tabaco negro es de dos variedades: García y Cubita. El García se produce en los departamentos de Boyacá y Santander y se utiliza primordialmente para el consumo nacional. La variedad Cubita se produce en Bolívar, Magdalena y Sucre y su principal mercado es el de exportación.
Los componentes institucionales de la Cadena son:

1. Proveedores de Insumos: Suplidores de suministros, insumos agrícolas, maquinaria, equipos, entre otros.
2. Productores de tabaco: Los agricultores de tabaco, que en la geografía nacional, cultivaron cerca de 14.000 hectáreas y los cuales están asociados en diferentes organizaciones gremiales.
3. Comercializadores de hoja de tabaco: Empresas Comercializadoras Internacionales que acopian y adecúan el tabaco para exportarlo. También encontramos en este eslabón, cooperativas orientadas a apoyar a los agricultores en sus labores o en el acopio y comercialización.
4. La Agroindustria: Por una parte están las empresas que acopian y adecuan el tabaco negro para la elaboración de cigarros o “Chicotes”. Por otra parte, la industria dedicada a la fabricación de cigarrillos para el consumo nacional y de exportación. Finalmente, se encuentran las empresas dedicadas a la elaboración y comercialización de puros.
5. Comercialización: Mayoristas, minoristas y consumidores finales de la cadena.
6. Entidades de apoyo Gubernamental y del sector privado: Banco Agrario, Bancoldex, Corpoica, Colciencias, Corporación Colombia Internacional, FINAGRO, ICA, Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, Ministerio de Medio Ambiente, vivienda y desarrollo rural, Proexport, SENA.

De acuerdo con cifras del Ministerio de Agricultura, la superficie cultivada de tabaco en Colombia se redujo durante la década pasada en cerca de 3.2% anual, si contamos que mientras en 1990 existía un área sembrada de 19.906 hectáreas, hacia el año 2002, la superficie empleada bajó a 13.451 hectáreas.
En términos generales el área cultivada de tabaco en los últimos años ha oscilado entre 13.000 y 15.000 hectáreas, vinculando directamente a más de 15.000 agricultores y en la mayoría de los casos a sus familias, a pesar de los problemas de seguridad, de la disminución en la inversión y la baja rentabilidad del cultivo, entre otros.

2.3 LAS ZONAS DE PRODUCCIÓN DE LAS VARIEDADES DE TABACO EN COLOMBIA

El tabaco ha sido cultivado en una gran variedad de condiciones climáticas, en diferentes lugares del mundo; en Colombia, el tabaco se produce en varios pisos térmicos con diferentes calidades de suelos y climas, que van desde los cercanos al nivel del mar con más de 30° C hasta alturas de 1,600 m.s.n.m. con un promedio de 20°C dando como resultado diferencias significativas en las propiedades y características del tabaco, en cada región.

Las diferencias afectan la hoja en la manufactura de tabaco y conducen a una especialización regional de acuerdo con la tendencia de la demanda y la disponibilidad de factores de producción favorables para cada tipo de cultivo. Cada área geográfica produce un tipo especial de hoja que es adaptada a diferentes usos: cigarrillos, cigarros y tabaco de fumar o de mascar.
En Colombia se cultiva tanto el tabaco rubio como el tabaco negro. Del primero se cultivan tres tipos: el Virginia (o “flue cured”), el Burley y el Virginia secado al aire (VICA). El tabaco Virginia se ha implantado básicamente con variedades importadas y su cultivo es promovido por Coltabaco, Protabaco y Tabacos Rubios.

Tiene características muy parecidas al tabaco negro, aunque su nivel de nicotina es inferior y se cura de manera artificial con aire caliente proporcionado por hornos, con los cuales se puede controlar la temperatura y el nivel de humedad. Este proceso es más costoso pero se ejecuta en cerca de 100 horas (5 días), frente a 25 a 40 días que demora el curado en Caney de los demás tabacos.

El tabaco Burley presenta hojas ovolanceadas, grandes, de color canela y de textura semifina que permiten el secado en caney. En general, el tabaco rubio es acopiado por Coltabaco, Protabaco y Tabacos Rubios a través de sus agencias locales utilizando contratos de producción, y está orientado principalmente a la fabricación de cigarrillos suaves.

El Tabaco Rubio se produce en Santander, principalmente en los municipios de Capitanejo, Enciso, San Miguel, San Juan de Miranda, Málaga, Molagavita, San Gil, Mogotes, Onzaga y San Joaquín; en el Norte de Boyacá, donde sobresale el municipio de Gutiérrez; en Santander del Norte, en los municipios de Abrego, Ocaña, Villa del Rosario, los Patios y Cúcuta; en el Tolima, en el Huila, y se está ampliando en el Quindío, en el Valle, Cauca y Nariño.

La producción de este tabaco, aproximadamente en un 50%, se lleva a cabo en la modalidad de arrendamiento que tiende a crecer frente a los productores propietarios, debido a la creciente inseguridad rural y a las exigencias del cultivo en inversión y administración.

Por otro lado, del Tabaco Negro se cultivan dos tipos, el García y el Cubita, cuyas variedades han venido siendo desarrolladas por el ICA, CORPOICA y COLTABACO. La planta del tabaco negro puede alcanzar más de dos metros y tiene en promedio 42 hojas para recoger.
El tabaco negro, tipo García, tiene hojas grandes, anchas y gruesas y se cultiva esencialmente en Santander, en los municipios de Capitanejo, Enciso, San Miguel, San Juan de Miranda, Málaga, Molagavita, San Gil, Villanueva, Barichara, Curití, Pinchote, Aratoca, Jordán, Cabrera, Mogotes, Onzaga, San Joaquín, Girón, Los Santos y Piedecuesta; y en Boyacá, en los municipios de Cobarachía, Soatá, Tipacoque, San Mateo, Mocarabita y Guacamayas. Cerca del 57% de su producción es acopiada directamente por la industria de cigarrillos por medio de los contratos de siembra acordados previamente y el resto de la producción es adquirido de contado por las empresas de cigarros.
La aparcería y arrendamiento de la tierra, así como el trabajo familiar, son características predominantes en el cultivo.
El tabaco negro, tipo cubita, se cultiva con fines de exportación. Su cultivo se inició en la Costa Atlántica hacia 1870, utilizando variedades traídas de Cuba con el propósito inicial de atender mercados en Alemania. Las plantas de estas variedades son normalmente más altas que las de tabaco rubio, más de 2 mts. y 40 hojas para recoger, sus hojas son alargadas y angostas, lo cual permite obtener una lámina desvenada de buen tamaño.
Adicionalmente, la presencia de nicotina y alquitranes es baja comparada con los demás tabacos colombianos. Su cultivo es intensivo en mano de obra y utiliza en las labores, esencialmente, mano de obra familiar (70%). La mano de obra representa entre el 82% y 90% de los costos totales del cultivo debido a que los agricultores tradicionalmente utilizan pocos insumos. La mayoría de agricultores son propietarios.
Estudio de Caracterización Ocupacional
En la figura 2. se muestra la distribución de los cultivos de tabaco en Colombia.

Departamentos con cultivos de Tabaco Figura
2. Ubicación geográfica de las zonas de producción de tabaco en Colombia



2. 4 LAS EMPRESAS TABACALERAS Y LOS TIPOS DE CONSTITUCIÓN JURÍDICA
2.4.1 Constitución Jurídica en el campo
Los tabacaleros han adoptado la agricultura contractual como forma de acceder a recursos y formación técnica que les permita desarrollar sus cultivos de tabaco así como tener un mercado seguro para su producto.
Una de las principales ventajas para el agricultor es que la industria normalmente adquiere la totalidad de la producción, siempre que cumpla con las normas de calidad y cantidad establecidas de antemano. Los contratos pueden dar a los campesinos acceso a una amplia variedad de servicios administrativos, técnicos y de extensión que no podrían obtener de otra manera.

Los campesinos también pueden utilizar los contratos como garantía para obtener crédito con un banco comercial, a fin de financiar la adquisición de los insumos.

Los pequeños agricultores a menudo se niegan a adoptar nuevas tecnologías por los posibles riesgos y costos que implican. En la agricultura contractual, la agroindustria privada suele ofrecer tecnología, por su interés económico directo en mejorar la producción agrícola.

En efecto, la mayor parte de las grandes empresas prefieren proporcionar sus propios servicios de extensión.

La forma de contratar con el agricultor parte de la firma de un convenio donde él se compromete a entregar el tabaco según las condiciones requeridas por la empresa, siguiendo las recomendaciones técnicas que le impartan funcionarios de la misma; a su vez la empresa se compromete a comprar la totalidad de la producción a unos precios oficialmente establecidos, a financiar directa e indirectamente los recursos necesarios tanto para costos de producción, como insumos e infraestructura del cultivo del tabaco.

En el sector tabacalero se presentan los siguientes tipos de agricultura contractual:

1. El propietario arrienda la tierra y la infraestructura a un aparcero o arrendatario y como pago recibe la cuarta, la quinta o la sexta parte de la utilidad bruta del producido. Este tipo de arrendamiento se presenta en Santander. El aparcero firma con la empresa tabacalera un contrato para cultivar en esa hectárea el tabaco bajo las condiciones requeridas por la empresa.
2. El propietario arrienda la tierra al aparcero o arrendatario y recibe por ello un canon de arrendamiento que puede estar alrededor de los $800.000 por Ha. Este tipo de arrendamiento se da comúnmente en el Huila. El aparcero firma con la empresa el contrato para cultivar el tabaco en las condiciones que la empresa lo requiera.

2.4.2 Constitucion Jurídica en la Industria de los Cigarros y los Puros

La industria de los cigarros y los puros es de tipo artesanal, con empresas caseras muy pequeñas que no tienen ningún tipo de vinculación laboral con las personas que realizan en ellas el proceso de elaboración de los puros o de los cigarros; las personas trabajan por asignación de tarea o por destajo, recibiendo un valor establecido por unidades elaboradas. Sin embargo, empresas productoras de puros tienden a organizarse de manera industrial, buscando mejoras en producción y calidad a fin de ser más competitivas en el mercado mundial.



2.5 LAS EMPRESAS DE TABACO Y SU ORGANIZACIÓN

ORGANIZACIÓN TABACALERA EN EL CAMPO

La forma como se organizan las empresas de cultivadores de tabaco parte de una estructura informal de organización, están generalmente constituidas por el aparcero y dos o más miembros de su familia quienes realizan aproximadamente el 60% del trabajo, el otro 40% lo realizan de dos maneras:
• Pagando jornal
• A jornal devuelto, es decir, algunos cultivadores de la región van al cultivo, realizan las labores requeridas, reciben la alimentación del día y posteriormente cuando ellos necesiten el aparcero devolverá el jornal con su propio trabajo.

En Santander se requieren 230 a 250 jornales por 0.7 a 1 Ha, lo que equivale al 45% de los Costos de producción del cultivo.

En el Huila generalmente el trabajo se realiza por jornal.

ORGANIZACIÓN DE LA AGROINDUSTRIA DE CIGARRILLOS

La agroindustria de los cigarrillos presenta una estructura organizacional formal, sujeta a las disposiciones legales existentes; con una contratación directa del personal que en ella labora durante todo el año y con contratación temporal del personal que labora durante los periodos de producción solamente, esta última realizada a través de empresas de servicios temporales.
La estructura general no varía en forma significativa en las industrias de cigarrillos de acuerdo como se muestra en la figura 5.

ORGANIZACIÓN DE LA INDUSTRIA DE CIGARROS Y PUROS
La estructura organizacional de la industria de los cigarros y los puros contrata por destajo con las personas que se encargan de la elaboración de los cigarros o de los puros. Las empresas de Cigarros tienen una estructura muy similar a las empresas de puros, en las empresas de cigarros y de puros no existe ningún tipo de vinculación laboral, sin embargo es común que el rollero contrate un espalador, quien se encarga de alistar la capa y quitarle la vena con el fin de agilizar el trabajo del rollero.


2.6 ENTIDADES DE GESTIÓN Y DE APOYO PARA EL TABACO EN COLOMBIA

Los cultivadores de tabaco están agrupados en diferentes organizaciones de agricultores afiliadas a la Federación Nacional de Productores de Tabaco (Fedetabaco). Según Coltabaco en el 2006 existían alrededor de 5.105 cultivadores en todo el país, siendo el Departamento de Santander el que mayor número de cultivadores presenta participando con el 52% del total nacional, seguido por Norte de Santander con el 19%.

Entre las empresas que acopian y adecuan el tabaco negro en Santander y el Valle del Cauca para la elaboración de cigarros criollos o “Chicotes”, se encuentran: Duque, Monseñor, Santa Lucía, Cigarros Gamo, Comandantes, Centauro, Cigarros Puyana, entre otras.
La industria nacional de cigarrillos está conformada por COLTABACO S.A. (Phillip Morris Colombia S.A) y PROTABACO S.A.

Entre las entidades de apoyo se encuentran: el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, Ministerio de Medio Ambiente, vivienda y desarrollo rural, principalmente; Corpoica, ICA, Colciencias, el Sena, FINAGRO, Banco Agrario, Bancoldex, Proexport y la Corporación Colombia Internacional.

2.6.1 Federación Nacional de Productores de Tabaco– Fedetabaco

La Federación fue creada con el objetivo de propiciar en las comunidades tabacaleras espacios de participación en lo económico, social y cultural, que le permitan a este subsector de la economía colombiana reivindicar sus derechos como personas dentro de la sociedad.

Además, su misión es generar en el subsector tabacalero procesos de desarrollo sostenible, mediante la concertación, coofinanciación y la realización de Alianzas Estratégicas con entidades públicas y privadas del orden local, regional, nacional e internacional.

Tiene como organizaciones filiales:

• Asociación de Tabacaleros y Pequeños Productores Agrícolas
• Asociación Departamental de Tabacaleros y Pequeños Productores Agrícolas de Bolívar
• Asociación de Tabacaleros de Sucre
• Asociación de Tabacaleros y Pequeños productores de Boyacá
• Asociación Agropecuaria y Tabacalera de Los Santos
• Sindicato de Agricultores de Curití
• Asociación de Tabacaleros y Pequeños Productores de la Provincia de García Rovira
• Asociación de Productores de Tabaco del Tolima
• Asociación de Cultivadores de Tabaco del Centro Oriente del Huila
• Asociación de Cultivadores de Tabaco de Rivera
• Asociación Municipal de Usuarios Campesinos del Municipio de Girón
• Asociación de Cultivadores de Tabaco de Garzón
• Asociación de Tabacaleros del Magdalena
• Sociedad Agroindustrial de Tabacaleros del Alto Catatumbo
• Cooperativa Tabacalera y Agropecuaria Limitada
• Asociación Los Comuneros
• Asociación de Tabacaleros del Cauca
• Asociación de Tabacaleros y Pequeños Productores Agropecuarios de Filadelfia



2.7 EL PAPEL DEL GOBIERNO EN EL DESARROLLO DEL TABACO EN COLOMBIA

El sector del tabaco es a nivel mundial quizás uno de los más castigados con disposiciones tendientes a disminuir su consumo. Colombia durante los ultimos años se ha sumado a estas disposiciones internacionales promoviendo leyes que restringen la publicidad; además, en algunas ciudades se prohíbe el consumo de tabaco en sitios públicos lo que conlleva a una disminución en el consumo, afectando así la cadena del tabaco.

En el Congreso de la República cursan 5 proyectos de ley (4 en Senado y uno en Cámara), que buscan legislar sobre diferentes aspectos relacionados con el control del consumo de tabaco. Entre ellos se destaca el proyecto de Ley 128 de 2005 del Senado, que busca que Colombia adhiera al Convenio Marco de Lucha Antitabaco de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por otra parte, el Gobierno en su afán de incentivar el Agro ha destinado dineros con el fin de fomentar cultivos propios de cada región generando recursos y trabajo para la gente en el campo , disminuyendo así las grandes extensiones de cultivos ilícitos existentes. Es así como el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural propuso destinar 100.000 millones de pesos para apalancar 235.000 millones de pesos a las empresas del sector agro afectadas por la revaluación del peso, de los cuales 185.000 millones de pesos se distribuirán para créditos blandos en los sectores de frutas, hortalizas, tabaco, camarón, piscicultura (como la tilapia de exportación) y todos los pequeños y medianos productores de bienes exportables sin importar el sector productivo del cual vengan, siempre y cuando sean pequeños o medianos.
Esta medida busca proteger 881.000 empleos directos y puede ser utilizado en el pago de la parafiscalidad, en las empresas afectadas por la revaluación del peso, anunció el Gobierno Nacional.

Entidades como FINAGRO proponen condiciones de crédito para dar uso de los recursos así: - 5 años de plazo para pagar, un período muerto o de gracia de hasta 2 años, tasa de interés igual a la DTF menos 2 puntos. - Este crédito se puede utilizar para tres cosas: para inversión, para capital de trabajo, para canjear deuda cara por deuda barata.

Además, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural presentó ante el Congreso de la República el proyecto de Ley No. 24 de 2006 para la creación del programa Agro Ingreso Seguro – AIS, cuyo objetivo es proteger los ingresos de los productores de sectores sensibles en el marco del TLC con Estados Unidos (incluido tabaco), y estimular la competitividad del sector agropecuario, mediante incentivos de competitividad representados en asistencia técnica, estímulo a procesos de asociatividad, establecimiento de líneas de crédito blandas para riego y drenajes y un Incentivo a la Capitalización Rural para modernización.

El Acuerdo No. 01 del 21 de abril de 2006 de la Comisión Nacional de Televisión prohíbe la emisión de todo tipo de publicidad (directa, indirecta y promocional) de cigarrillos y tabaco en cualquier horario.

La Resolución No. 125 de 2006 establece tres niveles de regulación de precios de los insumos agroquímicos por parte del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural: Régimen de libertad vigilada, régimen de libertad regulada y régimen de control directo.

La Resolución No. 126 de 2006 somete al Régimen de libertad vigilada a 18 fertilizantes, plaguicidas e insecticidas que presentaron incrementos anuales en sus precios de venta superiores al IPC en 10 puntos porcentuales, lo cual obliga a los productores, formuladores e importadores de estos insumos a informar al Ministerio sobre las variaciones y determinaciones de los precios de tales agroquímicos.

3. ENTORNO ECONÓMICO

En este entorno se presenta un análisis del comportamiento general de los principales componentes de la cadena agroindustrial del tabaco, en lo referente a algunos aspectos económicos tales como: producción, consumo, precios, entre otros.
También se presenta una reseña del comportamiento de la cadena en el ámbito internacional, en el cual se incluye, además, aspectos comerciales como acuerdos y tratados. Finalmente una visión global de las perspectivas del sector.


3.1 DESEMPEÑO DE LA CADENA EN EL MERCADO NACIONAL

El crecimiento del sector agropecuario fue del 3.46% (no incluyendo cultivos ilícitos) y el desempeño de la producción industrial aumentó 12.1%, donde se destaca la agroindustria del tabaco con un crecimiento del 29.5%.

3.1.1 Entorno Económico Nacional

En el primer semestre del 2007 la economía registra el mayor crecimiento de los últimos treinta años según cifras del DANE con un 7.48%. Esto debido al buen desempeño de sectores como la industria, servicios financieros y el transporte, así como el aumento de la inversión extranjera directa.

Respecto al comportamiento del índice de precios al consumidor, el acumulado del año a septiembre del 2007 es del 4.67%, que comparada con el mismo periodo del 2006 (4.15%), registra un aumento de 0.52 puntos porcentuales. Para los últimos doce meses la variación acumulada a septiembre fue del 5.01%, 0.43 puntos por encima de la registrada a septiembre del 2006 que fue de 4.58%.

3.1.2 Tabaco
3.1.2.1 Desempeño

En el 2006 se cultivaron 13000 hectáreas en Colombia, de donde se obtuvieron cerca de 24.500 toneladas correspondientes a los diferentes tipos de tabaco sembrados: rubio, negro CI consumo interno o García) y tabaco negro EXP (exportación o Cubita).

El promedio de la superficie cultivada en el periodo 2000-2007* es de 14.964 hectáreas, incluyendo el 2007 que esta estimado en 15.097 hectáreas y un promedio en la producción de 29 mil toneladas aproximadamente.

El crecimiento ha sido tan solo del 1%, y esto debido principalmente a la reducción en los cultivos de tabaco negro, entre otras cosas, por la baja demanda del mismo en este periodo de tiempo.


El tabaco rubio (Tabla 2), si bien no ha sido significativa, ha mantenido una leve tendencia creciente, donde su promedio de superficie sembrada está en 8840 hectáreas y una producción promedio cercana a las 17300 toneladas. Esto obedece principalmente, a la mayor demanda de los cigarrillos suaves como una tendencia mundial generalizada.

En cuanto al debido negro CI (Tabla 3), su crecimiento en general se vio afectado principalmente debido al comportamiento en los años 2005 – 2006, pasando de cultivarse 3.756 hectáreas en el 2005 a 2.466 hectáreas en el 2006. Esta reducción se dio básicamente por decisión de la industria a causa de la cartera morosa de sus cultivadores. El promedio de hectáreas sembradas está en 2800 aproximadamente.

El tabaco negro EXPORTACIÓN (Tabla 4), fue el de mayor incidencia, en el bajo crecimiento del sector del tabaco en el periodo 2002-2007*. Este comportamiento se debe a la reducción significativa de las áreas cultivadas de este tipo de tabaco; mientras que en el año 2000 se cultivaron 4.910 hectáreas, para el año 2007* se estima que la superficie cultivada alcance las 2.065 hectáreas, una reducción de 58%; ésta se dio como respuesta al bajo consumo mundial de los cigarrillos elaborados con tabaco negro, en países tradicionalmente consumidores como España y Bélgica y una mayor demanda de cigarrillos suaves.

Por regiones , tradicionalmente Santander es el mayor productor de tabaco en Colombia, participando aproximadamente con el 46% del área cultivada de todo el país, Huila con tabaco rubio principalmente y una tendencia creciente ocupa el segundo lugar con un 15%, seguido por el departamento de Sucre con el 13% y una notable tendencia decreciente desde el 2003, como consecuencia de la violencia en la zona, la sustitución del cultivo de tabaco negro a rubio y el retiro de la principal empresa comercializadora de tabaco negro en la zona.

Departamentos como Nariño, Cauca, Quindío y Risaralda reportan en los años 2005-2007* una reducción casi total de su superficie cultivada, así como de producción.

3.1.2.2 Exportaciones

El comportamiento de las exportaciones es un reflejo de la fluctuación mundial del mercado. Los tabacos negros han sufrido una caída consistente, mientras que los tabacos rubios han mantenido una leve tendencia creciente. El mercado de los tabacos negros ha sido paulatinamente reemplazado por el de los tabacos rubios por la tendencia a los cigarrillos suaves (Tabla 6).

España, uno de los principales destinos de las exportaciones de tabaco negro sin desvenar, en el periodo 2000-2001, sufrió una importante disminución en su consumo por las tendencias antes mencionadas y generó una fuerte caída en el volumen general de las exportaciones, siendo pues un periodo atípico. Sin embargo, las exportaciones totales han presentado un incremento promedio del 6% en el periodo 2001-2007*.

Los destinos más importantes para las exportaciones de tabaco colombiano se pueden resumir en (Tabla 7 año 2005, Tabla 8 año 2006): Tabaco negro sin desvenar: Alemania, Argelia, Bélgica, España y Venezuela.

Tabaco negro desvenado: Estados unidos, Holanda (Países bajos), Honduras.
Tabaco rubio: Alemania, Bélgica, Bulgaria.


3.1.2.3 Importaciones
Colombia importó principalmente en el periodo 2003-2004 tabaco negro, de Italia y Ecuador, manteniendo, sin embargo, una tendencia a la baja en lo restante del periodo analizado. Igual comportamiento, se observa en el tabaco rubio total o parcialmente desvenado, el cual se ha importado principalmente de Argentina, Brasil, Italia y Kenia.

En lo que va corrido del año 2007 el origen de las importaciones de tabaco rubio provienen primordialmente de Argentina, Brasil y Grecia.


En términos generales, es notable el proceso de recuperación de la balanza comercial sustentado principalmente en las exportaciones de tabaco rubio, pero más significativo aún, es la reducción progresiva de las importaciones de tabaco rubio y tabaco negro en todos sus tipos.

3.1.2.4 Precios

Los precios pagados al productor (Tabla 10) son fijados por la industria teniendo en cuenta los precios internacionales para cada cosecha en los contratos de compra y dependen del tipo de tabaco, su calidad y condiciones de humedad e impurezas en el momento de la entrega, siendo iguales en las diferentes regiones en las cuales se cultiva.

3.1.2.5 Mercado Mundial del tabaco

La producción mundial de tabaco virginia Flue-cured ha mantenido una tendencia creciente en el periodo 2001-200610. Se estima que la producción mundial total para el 2006 sea de 3881 millones de kilos, siendo los principales productores China con 1800 millones, Brasil con 699 millones, India con 256 millones y Estados Unidos con 215 millones. El precio promedio al agricultor para el 2004 en Brasil fue de US$1.43, en India US$1.04 y Estados Unidos US$4.07


La producción promedio mundial de tabaco Burley en el periodo 2000-2005* estuvo cerca de los 807 millones de kilos, siendo los principales productores Brasil, Malawi y Estados Unidos y donde el precio promedio al agricultor al 2004 fue de US$1.26, US$1.09 y US$4.38, respectivamente.

En tabaco oriental, la producción mundial en el 2004 fue de 359.4 millones de kilos, estimando
para el 2005 una producción aproximada a 366 millones de kilos. Sus principales productores:
Turquía, Grecia, Bulgaria y Macedonia.

3.1.3 Cigarrillos

3.1.3.1 Mercado


Dos empresas principalmente conforman la industria cigarrillera nacional: Protabaco SA con sede principal en Bogotá DC y Coltabaco SA (adquirida en el 2006 por la multinacional Phillip Morries), con sede principal en la ciudad de Medellín; también se encuentran pequeñas empresas de carácter regional como Universal y Pronalci. La multinacional B.A.T. participa en el mercado con productos importados.

El mercado nacional está cerca de los dos mil millones de cigarrillos mensuales (24 mil millones
de cigarrillos anuales) y cuyo monto oscila alrededor del billón de pesos al año (500 millones de dólares anuales).

De este mercado, Coltabaco y PM representan el 52,6%, seguido por Protabaco S.A. con el 28,8% y BAT con una participación del 17,8%.

En cuanto a las marcas de cigarrillos, a continuación se relacionan por empresa y por el tipo de tabaco utilizado en su fabricación:



El mercado del Tabaco es un gran generador de impuestos por su alta carga impositiva, representando en el 2006 recaudos cercanos a los 500 mil millones de pesos.

En este sentido, hasta el 31 de octubre del 2006 el impuesto se calculaba teniendo como base el precio de distribución así: 55% Impuesto al consumo y 10% Coldeportes, para un total de 65%.

Para el 2007 la metodología cambió así: Se pagarán $400 pesos por cada cajetilla cuyo precio al consumidor sea menor a $2000. y $800 por cada cajetilla cuyo precio sea mayor a $2000.

Especialistas afirman que el hecho de calcular los impuestos según la nueva metodología, fomentará el que las grandes compañías mantengan los precios por debajo de $2000, con el consecuente detrimento en el recaudo de impuestos; también se considera como una estrategia para eliminar a pequeños productores del escenario al obligarlos a tributar independiente del precio de venta que tengan ya que, muchas veces, éste puede ser la mitad del precio de marca corriente del mercado.

Desde el punto de vista de las condiciones actuales de mercado se observa un fortalecimiento de las multinacionales en el país y lo que se había convertido en uno de los últimos reductos de los independientes de la industria tabacalera en el mundo, hoy en día esta a punto de entrar a la gran lista de adquisiciones de las dos principales compañías del mundo del cigarrillo: BAT y Phillip Morries (Altria); esta última ya adquirió más del 50% del mercado con la compra de Coltabaco.

3.1.3.2 Exportaciones
La tendencia de las exportaciones de cigarrillos de tabaco rubio en los últimos cinco años estuvo marcada, principalmente, por las exportaciones realizadas a Estados Unidos y que tuvo en los años 2003 y 2004 su punto más alto; la anterior tendencia fue favorecida por el crecimiento inusitado en este país de las marcas genéricas de cigarrillos (Bajo precio, una calidad relativamente competitiva y bajos costos publicitarios y de mercadeo), fenómeno aprovechado en su momento por empresas como Coltabaco, Protabaco y Pronalci. Actualmente el ritmo de las exportaciones decae como consecuencia de las tasas impositivas en Estados Unidos, el M.S.A y el nacimiento de nuevas plantas de cigarrillos en Estados Unidos para reemplazar mercados como los de Colombia, Brasil, Grecia, entre otros.


El incipiente crecimiento de las exportaciones de cigarrillos con tabaco negro, se explica con las pocas exportaciones a mercados como Ecuador y Perú y algunos ensayos a países europeos. No es claro el futuro y si se tiene en cuenta el decrecimiento a nivel mundial del consumo de este tabaco, habría que esperar que la tendencia de disminución continúe.

Mientras la exportaciones crecieron durante tres años, llevan también, tres años cayendo ramáticamente, lo que muy seguramente no augura muy buen futuro, si no se toman medidas de choque que busquen reemplazar y desarrollar otros mercados diferentes al de Estados Unidos.

No así, la producción para el consumo local, la cual se ha mantenido estable durante el mismo periodo, estos dos aspectos sin duda deberá favorecer la adquisición por parte de las multinacionales de las empresas de cigarrillo nacionales.

3.1.3.3 Importaciones

Las importaciones de cigarrillos (Tabla 14) muestran un comportamiento estable durante los cuatro últimos años (2004 – 2007). Importaciones (Figura 12) como los del año 2000 son explicadas por la gran participación de cigarrillos como Marlboro en este periodo y la gran influencia que tenía para ese entonces el contrabando de diferentes marcas.


Hoy, marcas como Belmont y Kool se reparten un mercado cautivo bien importante que representa casi el 15%. No se esperan mayores movimientos en esta tendencia, a no ser que BAT ingrese al país y fabrique su producto en Colombia; de ahí la importancia estratégica de adquirir la Industria Nacional.

A lo largo de este periodo y en cabeza de la multinacional BAT, el origen principal de estas importaciones ha sido Chile, seguido de Venezuela. En el 2007 se realizaron importaciones de Honduras y México de manera significativa.

3.1.3.4 Mercado mundial del cigarrillo11

Según el informe de Universal Leaf Tobacco, el incremento en la producción de cigarrillos en el periodo 1999-2004 es aproximadamente del 1.2% (Figura 13). Para el 2004, se prevé, tendrá un crecimiento cercano a los 93 billones de cigarrillos, lo que representa un estimado total de 5825 billones de cigarrillos en el mundo.


Este crecimiento, obedece en gran medida, al incremento en la producción de cigarrillos de China (84 billones de cigarrillos). Los países con crecimiento más significativo en su producción en el periodo 2003-2004 fueron China, Ukrania y Pakistan. Según el informe, Colombia creció cerca de 7 billones de cigarrillos. Entre los de mayor decrecimiento están Italia, Francia, Reino Unido, Estados Unidos y Malasia.

La consolidación de la producción mundial, se muestra en la figura 14, a continuación.

Para el 2004 las cinco mayores multinacionales de cigarrillos Phillip Morris, BAT, JT, Imperial Group y Gallear Group representan 43.7% de la producción total de cigarrillos, seguidos por la cigarrillera estatal de China CNTC con el 32.1% y el 24.2% restante corresponde a los productores menores.

3.1.4 CIGARROS Y PUROS

3.1.4.1 Mercado

Se producen principalmente en Santander, aunque se consigue también algo de producción en la Costa Atlántica y Cauca. Si bien, el sector de Cigarros y Puros es el más informal de la agroindustria del tabaco, es un gran generador de empleo, por el alto componente de operación manual que se necesita a lo largo de su fabricación y donde se estima que trabajan alrededor de 25.000 personas en actividades relacionadas con la producción de cigarros criollos y puros12.

Hay cerca de 48 empresas dedicadas a la producción de cigarros, las cuales adquieren tabaco negro García directamente a los agricultores, en la finca o en el mercado semanal de Girón y de Piedecuesta. Se producen cerca de 20 millones de cigarros al mes y se distribuyen a través de empresas comercializadoras, principalmente en el Viejo Caldas, Antioquia y la Costa Atlántica.

En cuanto a los Puros, en la actualidad ocho empresas se dedican a su elaboración, con una producción mensual cercana a las 70 mil unidades en sus diferentes presentaciones.
• Puyana
• Caney
• Santa Lucía
• Guane De Oro
• Corona Real
• Cigarros Gamo
• Emprecolta
• Chicamocha

3.1.4.2 Exportaciones

El principal destino de las exportaciones de Puros colombianos ha sido Estados Unidos,
representando casi el 100% de las exportaciones en los últimos tres años. Otros destinos en el periodo 2000-2007* han sido España, Francia, Malasia y República Checa. Es un mercado importante donde apenas se están estableciendo canales de comercialización de productos de origen colombiano (Tabla 15).

3.1.4.3 Importaciones

Las importaciones de Puros básicamente se han establecido para un mercado con un
nicho muy pequeño de consumidores nacionales, aunque con una leve tendencia creciente,
es hoy muy poco importante en la cadena (Tabla 16).


3.2 ACUERDOS COMERCIALES

La agroindustria del tabaco ha hecho buen uso de las preferencias otorgadas por el ATPDEA, aprovechando que es un sector que genera gran valor agregado pues es intensivo en mano de obra rural y está integrado con la industria exportadora de cigarrillos.

Gracias a este tratado, se presentan grandes oportunidades en el mercado de EEUU por las preferencias arancelarias que otorga. Se logró una cuota preferencial sin aranceles para 4,000 toneladas de tabaco y una desgravación a 15 años13.

En cuanto a cigarrillos, se consolidaron las preferencias, con acceso libre y cero ranceles, además, de lograrse una norma de origen que durante los primeros años permitirá mezclar materias primas de terceros países14.

Respecto al TLC, Colombia pidió a Estados Unidos el acceso inmediato y libre de impuestos para los cigarrillos y tabaco. También solicitó un contingente o cupo de exportación de 30.000 toneladas de hoja de tabaco.

3.3 PERSPECTIVAS

Las proyecciones indican que en el año 2010, los países desarrollados consumirán entorno a un 29 por ciento del consumo mundial de tabaco (en 1998 era el 34 por ciento), mientras que los países en desarrollo consumirán un 71 por ciento.

El modelo general de consumo de tabaco se caracteriza por dos tendencias divergentes.

1. Por un lado, la demanda de tabaco en los países desarrollados disminuye lentamente y llegará a los 2,05 millones de toneladas en 2010, un 10 por ciento menos que los 2,23 millones de toneladas consumidas en 1998, que puede explicarse por el crecimiento más lento de la población y por el aumento de los impuestos.

Por otro lado, en los países desarrollados, la población está cada vez más consciente de los efectos nocivos que en la salud ocasiona el fumar, a lo que hay que añadir las medidas tomadas por los gobiernos, entre ellas, la intensificación de las campañas antitabaco, la prohibición de la publicidad y el aumento de los impuestos.

2. Por el contrario, en los países en desarrollo se fumará más y se prevé que el consumo de tabaco alcance en 2010 los 5,9 millones de toneladas (frente a los 4,2 millones de 1997/99). Esta cifra representa un porcentaje anual de crecimiento de 1,7 por ciento entre 1998 y 2010, si bien es significativamente inferior al porcentaje del 2,8 por ciento observado en los países en desarrollo entre 1971 y 1998.

Según las previsiones, la producción global de tabaco sobrepasará los 7,1 millones de toneladas de hojas de tabaco en 2010, un aumento considerable respecto a los 5,9 millones de toneladas producidos en 1997/99. La cifra máxima de producción de tabaco - 7,5 millones de toneladas - se registró en 1992.

El número de fumadores pasará de los 1.100 millones de 1998 a unos 1.300 millones en 2010, lo que significaría un aumento anual en torno a 1,5 por ciento.

A pesar del aumento general en el consumo de tabaco, el estudio FAO prevé que el consumo por adulto bajará un 10% de aquí al año 2010, pasando de 1,6 Kg. consumidos por persona en el año 2000 a 1,4 Kg., aproximadamente.

La mayor parte del aumento previsto en la demanda corresponderá al Extremo Oriente, en particular, a China. La cuota de China en la demanda total de tabaco en el mundo seguirá rondando el 37 por ciento en 2010.

En India, el segundo mayor consumidor de tabaco, los cigarrillos convencionales representan sólo el 25 por ciento del consumo. La mayor parte de la población consume tabaco de forma diversa, por ejemplo, con los bidis enrollados a mano, el tabaco para mascar, etc. Con toda probabilidad la demanda total de tabaco en India seguirá aumentando, pero a un ritmo inferior que en las décadas pasadas.

En América Latina, el uso de tabaco en 1998 fue de 0,48 millones de toneladas, de las cuales más de la mitad en Brasil. Se prevé un modesto aumento de la demanda en esa región hasta 2010, principalmente en Brasil.

En África, la demanda total de tabaco aumentó en la década de los 90 y se alcanzó el récord de crecimiento anual (3,5 por ciento). Las previsiones indican que hasta 2010 la tasa de crecimiento será similar.

En Oriente Próximo, la demanda de tabaco aumentará del 0,42 por ciento, un porcentaje de crecimiento algo más bajo que el experimentado en la década de los 90 (0,44 por ciento).

4. ENTORNO TECNOLÓGICO

La agroindustria nacional del tabaco se encuentra representada por las empresas que comercializan el tabaco en rama (negro y rubio) para exportación y consumo interno, las empresas productoras de cigarrillo y las empresas dedicadas a la fabricación de loscigarros y los puros.

A continuación se describen de forma general, cada uno de los procesos productivos más importantes de la agroindustria, así como aspectos relacionados con la calidad por cada uno de ellos.

4.1 EL TABACO

El tabaco (del árabe clásico tub[b]āq), está compuesto principalmente por nicotina, que se encuentra en las hojas en proporcion es variables (desde menos del 1% hasta el 12%).

El resto es el llamado alquitrán, una sustancia oscura y resinosa compuesta por varios agentes químicos, muchos de los cuales se generan como resultado de la combustión (cianuro de hidrógeno, monóxido de carbono, dióxido de carbono, óxido de nitrógeno, amoníaco, etc.)
El género Nicotiana abarca más de 50 especies clasificadas en cuatro grupos principales:
N. tabacum, N. petunoides, N. rústica y N. poldiclia. La especie N. tabacum, se puede clasificar en cuatro variedades: havanesis, brasilensis, virgínica y purpúrea, que son el origen de las distintas variedades usadas en la comercialización.
Caractricas Botánicas

El tabaco es una planta dicotiledónea, que se produce, a excepción del frío, en la mayoría de los climas. Como características generales se encuentran:
• Hojas: grandes y perfectamente aisladas, con abundante vena y en general, no onduladas, alternas, sentadas o pecioladas.
• Flores: hermafroditas, cáliz acampanado, corola tubular orlada por limbo de cinco lóbulos; con cinco estambres, frecuentemente desiguales. Ovario compuesto por dos cavidades (a veces por cuatro, pero es mucho menos frecuente).

• Corola: en forma de tubo más o menos hinchado, terminado por un limbo con 5 lóbulos.

• Raíces: el sistema radicular es penetrante, aunque la mayoría de las raíces finas se encuentran en el horizonte más fértil.

• Semillas: son numerosas, pequeñas y con tegumentos de relieves sinuosos más o menos acentuados. contenidas en cápsula bífida.

Condiciones edafoclimáticas para producción de tabaco.

Las regiones productoras de tabaco se deben caracterizar por tener climas con bajas precipitaciones (menos de 1.800 mm anuales), gozar de periodos semisecos para la etapa de beneficio. La temperatura entre 22 y 35°C es ideal, la humedad relativa del 70%. Es importante que en las regiones donde se cultive no caiga granizo, ni existan vientos fuertes.

Los suelos francos, profundos, bien drenados son los mejores. El pH entre 5.5 y 7.0 es adecuado, la relación Calcio/Magnesio más aconsejable es menor de 4. El contenido de Cloro debe ser menor de 50 p.p.m. Los suelos con altos contenidos de materia orgánica no son recomendados, el ideal para tabacos negros y Virginia es menos de 3% de M.O, para Burley puede llegar a 6% de M.O.
4.2 PROCESOS DE LA AGROINDUSTRIA
4.2.1 Tabaco como Industria

Se pueden definir dos tipos de industria a nivel del tabaco en rama: El cultivo rubio y negro para consumo interno y el tabaco negro para exportación, principalmente utilizado para la fabricación de puros. Su proceso en el cultivo, se describe a continuación.
4.2.1.1 Tabaco consumo interno

Para la siembra, el tabaco requiere plántulas que se obtienen de semileros elaborados por el cultivador. Desde la siembra de la semilla hasta tener la plántula en condiciones de siembra trascurren 40-45 días.
El trasplante implica la preparación de suelos, arada y rastrillada, surcada y siembra manual. El mantenimiento del cultivo implica la nutrición con fertilizantes libres de cloro en proporción de 100-200 kilos de Nitrógeno por hectárea, 60-90 kilos de fósforo, 180-220 kilos de Potasio, 40 –50 kilos de Magnesio, 30-40 kilos de Azufre y 50-60 kilos de Calcio.

El control fitosanitario se hace con productos de baja toxicidad y/o productos biológicos, es de especial cuidado el control de insectos chupadores, minadores y cogolleros. Los hongos del suelo requieren un especial manejo por los problemas que ocasionan. Dentro de las prácticas culturales el control de malezas y aporques son indispensables para una buena productividad.

El proceso se puede resumir en las siguientes etapas
Semilleros: Debe estar ubicado sobre suelo bien drenado con pendiente suave, cercanoa una fuente de agua permanente, libre de contaminación y sin riesgo de inundación por desbordamiento.
Preparación del lote: El lote de semillero necesita de aradas y nivelación para facilitar el control de malezas y proveer a las plantas de una buena cama que favorezca un desarrollo radical fuerte y abundante.

Levantamiento de las eras: Generalmente, deben tener una cama entre 1,10 y 1,20 de ancho, semilleros con riego por manguera, el largo máximo de las eras debe ser de 60 mts y con una altura entre 20 y 30 cms con taludes bien compactados, calles entre eras de 50 y 60 cms.

Siembra: se usa cilindro compactador, aserrín o cascarilla para cubrir la era para proteger la semilla de lluvias fuertes o intenso calor, angeo plástico o polisombra a 30 cms para proteger la semilla de lluvias fuertes. Finalmente, el semillero debe mantenerse húmedo, no inundado, para garantizar un adecuado crecimiento de las plántulas hasta los 15 días.

Plagas y enfermedades del semillero: Entre las principales plagas, estan: Tierreros Agrotis, Prodenia, Spodoptera sp; Arador Gryllotalpa sp (grillos); comedores de follaje (Heliothis sp, Trychoplusia, Manduca, Epitrix); Minador (Ptoremia operculella); Chupadores (Afidos, Mosca blanca, Palometa); Candelilla (Faustinos apicalis); Dimilin (Diflubenzuron). El Plan de control debe ser estricto, limpiar, cultivos trampa o tablas, etc.
Las enfermedades pueden ser: Fungosas, Virosas, Bacterias.

Suelos para el cultivo: Deben ser de estructura granular, que proporcione drenaje y una adecuada relación agua oxígeno. Salinidad, se refiere a la presencia de Na , deben contener una conductividad eléctrica menor de 1,5 mmhosa/ cm, menos de 50 ppm de cloro, capacidad de intercambio catiónico, el contenido de arcilla no puede ser mayor del 20% en Virginia mientras que los Burley aceptan hasta 30%.

Trasplante: Es una labor delicada y fundamental para la producción y economía del cultivo. Es importante haber realizado un buen manejo del semillero, una buena preparación de los suelos, excelente aplicación de herbicidas, buena selección del colino, riego adecuado, buen contacto de la raíz con el suelo y contar con todos los materiales necesarios. La distancia de siembra depende del clima, suelos y variedad.
Control de malezas: Es importante para reducir las poblaciones de plagas y enfermedades virosas principalmente; contribuye a aprovechar la fertilización y se logra un mayor rendimiento y calidad. Los métodos usados en orden de importancia son el control químico, control mecánico y desyerbas manuales.
Riego: En el campo varía de acuerdo con la textura del suelo, disponibilidad de agua y el régimen de lluvias. Los requerimientos mínimos son de dos litros por segundo por Ha, pero el tabaco no resiste inundaciones mayores a cuatro horas.

Cape y control de chupones: Son dos actividades imprescindibles para el desarrollo del cultivo y para obtener plantas con hojas de la calidad deseada; el cape consiste en quitar el botón y el deschupone, en quitar los rebrotes y yemas axilares cuyo crecimiento se incremente con el cape. Ambas prácticas desarrolladas simultáneamente aumentan los rendimientos por Ha. al engrosar la hoja e incrementar su tamaño, evitando además, que nutrientes indispensables para las hojas cosechables, vayan a la flor y a la producción de semilla.
Beneficio: Incluye las prácticas de recolección en el momento que las hojas están fisiológicamente maduras y uniformes, el transporte al sitio de curación, amarre del tabaco y cargue de las instalaciones de beneficio en el caso del Virginia que se cura en horno. En el caso del Burley la recolección se hace hoja por hoja empezando por las primeras de la posición más baja de la planta, en plantaciones pequeñas y con hachado en las grandes.

Este método consiste en cortar la planta desde su base una vez esté fisiológicamente madura, aproximadamente a los 90 a 130 días después del trasplante. Antes de cortar, se hace 1 o 2 pases de recolección para aprovechar las posiciones bajas y poder esperar que maduren bien las más jóvenes de la posición alta. Luego del transporte al caney se hace la selección, el ensarte de cerca de 50 hojas por metro y la colgada o carga del caney para el proceso de secado o curado.
Resulta más costoso el Virginia debido a que su curado o secado se realiza por sistemas artificiales en hornos mientras que en el caso del Burley se realiza al aire en ramadas o caneyes cuya inversión en construcción y mantenimiento es muy baja. Esta diferencia hace que el ciclo para el agricultor del Virginia sea más corto, entre 30 y 45 días, que para Burley.
4.2.1.2 Actividades y proceso desarrollado en el cultivo de tabaco negro tipo Cubita
Semillero: El cultivo se desarrolla en suelos planos, sueltos sin mucha sombra, con buena fertilidad. Se ara y rastrilla a una profundidad de 25 cm y se construyen surcos o eras de 1,20 de ancho por 10 mts. de largo, separados 40 cms. La era se cubre con paja para conservar la humedad, la cual se retira a partir del día 10 o 12. La semilla germina entre 5 y 10 días después de sembrada. El semillero se debe regar 3 o 4 veces al día.
Siembra: Los suelos son de calidad franco o franco arcilloso o franco arenosos, los cuales se aran con un mes de anticipación a la siembra y se rastrilla cerca de ésta. El trasplante se hace con las plántulas más sanas y vigorosas de más o menos 45 días de edad, 20 a 25 centímetros de altura.

Cada plántula se siembra a 1 m. entre surcos y 0,5 mts. entre planta, con una profundidad de 15 cms. apretando la tierra a su alrededor para que no queden bolsas de aire. Después del trasplante se requieren varios aporques y 4 limpias. En la floración se hace descope o capada cortando la flor por debajo de la 3ª hoja con el propósito de aumentar los rendimientos.
Plagas: Los más importantes son tierreros, cogolleros, y gusano cachón.

Enfermedades: se previenen desde el semillero; las más comunes son Mosaico, Dormidera, Pataprieta, Nemátodos, Fusarium.

Recolección: Como en la siembra, esta actividad está determinada por la época de lluvias; las fechas más comunes son: agosto 10%, septiembre 20%, octubre 30%, noviembre 25%, y diciembre 15%. Se hace entre 6 y 10 de la mañana o después de las 3 de la tarde, cuando las hojas se empiezan a madurar por lo cual cambian de color verde a amarillo. La hoja se coloca a la sombra mientras se hace la labor de ensarte y se cuelga en el caney.
Clasificación: en verde, se hace seleccionando las hojas de acuerdo con su tamaño, maduración y sanidad, en tres clases:
Primera, hojas de media mata de más de 30 cms de largo, de color uniforme, sanas, enteras, limpias, sin manchas o daño de insectos.

Segunda, hojas de mitad de planta y altas de un mínimo de 25 cms, de color uniforme y relativamente sanas que no estén afectadas en más de un 35% del área foliar.
Tercera, Hojas bajeras, predominantemente pequeñas y/o que no reúnan las condiciones anteriores.
Tabacos curados:

1). Primera o capa: hojas de media mata, insertadas, color entre marrón y canelo claro, sanas, enteras, limpias y con menos del 20% de daños por insectos.
2). Segundas o capote: hojas insertadas, generalmente de media mata y alternas de un mínimo de 25 cms de longitud, su color marrón, relativamente sanas con ligeras manchas verdes u oscuras, limpias, de buena aroma, sin mohos y con daños por insectos en menos del 35% del área.

3). Terceras o Jamiche: hojas bajeras, pequeñas, que no estén podridas, no tengan mal olor, que hayan sido ensartadas y que no hayan sido recolectadas secas.

Detallando los procesos post-cosecha
El tabaco para capas (Figura 15) se cultiva bajo un toldo de tela que recibe el nombre de cheese cloth con la finalidad de reducir la radiación solar entre un 27 y un 32 por ciento.
Una envoltura de óptima calidad debe cumplir los siguientes requisitos:

• Hojas finas y de textura aterciopelada.
• Dimensiones de longitud superior a 40 cm y de anchura mayor de 20 cm.
• Pobre desarrollo de las nerviaciones.
• Hojas sin daños mecánicos y sin ser afectadas por plagas o enfermedades.
• Altos contenidos de aceites esenciales o resina, que posibiliten adecuada elasticidad.
• Colores claros y uniformes.
• Muy buena combustibilidad.

Las características antes enumeradas invariablemente deben ser complementadas por aquellas capas que se distingan como de aceptable calidad, determinando en gran medida la presentación del cigarro. Además de los requisitos mencionados anteriormente, una buena capa debe también tener:

• Contenidos adecuados de nicotina.
• Sabor satisfactorio.
• Aroma particular y agradable.
• Contenido adecuado de sustancias nitrogenadas.

Las hojas que se emplean para capote (Figura 16) se obtienen preferentemente a partir del tabaco cultivado a plena exposición solar, aunque determinadas hojas del tabaco tapado que no clasifican como capas también son utilizadas con este fin.

Las hojas destinadas para ello deben reunir los requisitos siguientes:

• Hojas porosas, que permitan una adecuada circulación del aire.
• Hojas procedentes de la zona central o inferior basal del tallo.
• Adecuados contenidos de sustancias nitrogenadas.
• Relación longitud/anchura cercana a dos.
• Adecuado aroma.
• Poco desarrollo de las nerviaciones.
• Satisfactoria elasticidad.
• Muy buena combustibilidad.
Las hojas destinadas para relleno o tripa tienen como función fundamental aportar las características intrínsecas de un puro. Este tipo de tabaco se cultiva a plena exposición solar y a continuación se destacan las cualidades más sobresalientes del tabaco para relleno:

• Relativamente altos contenidos en nicotina.
• Sabor fuerte y sustancioso.
• Aroma característico y propio de la zona de producción.
• Adecuados contenidos de aceites esenciales y resinas.
• Baja fragilidad y satisfactoria elasticidad.
• Muy buena combustibilidad.

Curación y fermentación de las hojas del tabaco

Fases del curado: El curado del tabaco es reconocido como una de las actividades más importantes del proceso, pues es el puente entre la hoja cosechada y la fermentación inicial.

Existen tres fases de curado, cada una de ellas con características y peculiaridades diferentes, aunque el proceso es uno solo, estas fases reciben los nombres siguientes:

Amarillamiento: Es la fase inicial del curado, se caracteriza por la pérdida del color verde y el inicio del color amarillo, el cual muchas veces no se aprecia, pues las hojas pasan directamente a color carmelita claro. El tiempo de duración de esta fase oscila entre ocho y diez días y quizás lo más sobresaliente sea que en los primeros tres a cuatro días posteriores al ensarte las células se mantienen vivas, si esta condición no se lleva a cabo las cualidades de la hoja se afectarían incluso hasta en el momento de ser consumidas.

En esta fase se producen significativas pérdidas de masa seca, se convierten todos los carbohidratos en azúcares y éstos en dióxido de carbono y agua, también disminuyen drásticamente los contenidos en aminoácidos y aumentan las sustancias nitrogenadas simples.

Los factores climáticos que más influyen en la fase de amarillamiento son la temperatura y la humedad relativa; en general, en esta fase se considera como temperatura adecuada aquella que oscile entre 27 y 29 grados Celsius. Si la temperatura es inferior a 20 grados disminuye considerablemente la velocidad del proceso, y si es inferior a 15 se detiene el mismo. Por su parte, aún cuando la humedad atmosférica sea baja, las fuertes pérdidas de humedad que experimentan las hojas en esta fase provoca que la humedad varíe entre 85 y 90 por ciento siendo este el rango más adecuado, si el valor es inferior a 80 por ciento entonces la hoja pierde humedad muy rápidamente y las células mueren prematuramente; por otro lado, si la humedad es superior al 90 por ciento demora mucho en perder humedad la hoja y se crean condiciones favorables para el surgimiento y ataque de enfermedades, sobre todo aquellas causadas por hongos.

Curado del limbo: Es la segunda fase y se extiende desde los 8 a 10 días hasta los 18 a 20 días, aquí las células se encuentran muertas, y las reacciones que ocurren están relacionadas con la profundización de aquellas iniciadas en la fase anterior; en esta etapa quizás la reacción más sobresaliente sea la autoxidación de los polifenoles, causantes del color carmelito claro de la hoja.

Esta fase requiere de temperaturas algo superiores a la fase de amarillamiento y humedad relativa más baja. La temperatura recomendada oscila entre 30 y 32 grados Celsius y la humedad relativa entre 70 y 75 por ciento. En esta fase es muy importante mantener una velocidad del aire entre dos y cuatro metros por segundo y cada vez que sea necesario
intercambiar el aire interior con el exterior.

Reducción de la vena central: De las fases del curado quizás la que más se acerca al concepto de secado del tabaco sea ésta, debido a que no se producen nuevas reacciones, pero sí ocurren, en gran cuantía, pérdidas de agua en la hoja.

El objetivo central de esta fase es el de eliminar los excesos de agua en el nervio central y en el cuerpo de la hoja.

Cuando la hoja presenta contenidos de humedad entre 17 y 19 por ciento y la vena se parte al ser doblada, entonces ha concluido el proceso de curado.

En esta fase la temperatura recomendada oscila entre 32 y 34 grados Celsius (estos datos se refieren a la cura controlada) bajo condiciones de cura natural y la humedad relativa por debajo del 70 por ciento. Es muy importante mantener una velocidad del aire entre dos y cuatro metros por segundo y cada vez que sea necesario, intercambiar el aire interior con el exterior y aplicar agua cuando la humedad sea muy baja.

Fermentación de las hojas del tabaco

Luego del curado se procede al zafado o amarre; de esta fase depende, en gran parte, la calidad del futuro cigarro. Ahora las hojas ensartadas en los cujes (120 a 200 por unidad) se bajan Figura 17). La bajada de cujes se realiza por la mañana, cuando se presentan los mayores valores de la humedad relativa y a la vez no hace mucho calor. Es necesario tener en cuenta que las hojas concluyen el proceso de curado en los meses del período poco lluvioso, razón por la cual es preciso aprovechar al máximo todas las reservas de humedad.

El proceso de fermentación en pilones, aún cuando es el primero que comprende tres a cuatro fermentaciones, tiene como objetivos básicos los siguientes:


• Transformar la inmensa mayoría de las proteínas en aminoácidos.
• Reducir los contenidos de sustancias nitrogenadas.
• Eliminar totalmente los almidones y azúcares.
• Disminuir los contenidos de nicotina.
• Transformar la composición química de las hojas.
• Oxidar algunos pigmentos.
• Favorecer la autoxidación de polifenoles.
• Provocar la presencia de colores oscuros en la hoja.
• Disminuir el grosor de la hoja.
• Estimular las reacciones de oxidación.
• Contribuir al ulterior desarrollo del aroma de la hoja.

Una vez curadas y listas para el zafado, las hojas de cada cuje se amarran en mazos llamados gavillas y son llevadas al lugar de la casa de cura destinado para la fermentación; las gavillas se colocan en pilones de 0,5 m de alto. La primera fermentación comienza con la propia humedad presente en las hojas y puede durar hasta 35 a 40 días. Este proceso reduce la composición química de las hojas y contribuye a que a largo plazo aparezcan y posteriormente se estimulen los compuestos que van a permitir las adecuadas características organolépticas del tabaco.

Los factores que inciden en la velocidad del proceso y, por tanto, en la temperatura de los pilones son múltiples; se destacan los siguientes:

• T ipos de tabaco (los tabacos para relleno fermentan a mayor temperatura que los
tabacos para capas).

• Posición de la hoja en el tallo (las hojas de corona fermentan a mayor temperatura
que las de la zona basal).

• Contenidos de humedad de las hojas (a mayor humedad mayor temperatura).

• Presencia de oxigeno dentro del pilón (Al confeccionar los pilones no debe apretarse mucho el tabaco, pues ello disminuye los contenidos de aire y de oxigeno).

• Altura del pilón (a mayor altura mayor temperatura).

• Anchura del pilón (a mayor anchura mayor temperatura).

• Aislamiento de los pilones (mientras más aislados más uniformidad en la temperatura)

• Posición de las gavillas dentro del pilón (las gavillas que se encuentran en el centro del pilón tendrán una temperatura superior a las que se ubiquen en el borde).

Durante el proceso primario de la fermentación, uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta es el control de la temperatura; es por ello que, a partir de los 10 días de confeccionado el pilón, se procede a medir dicho indicador.

Momentos en que se realiza la fermentación en el tabaco negro.

Al igual que los productos exclusivos, el tabaco negro requiere un largo y esforzado camino que transforme la materia prima original bruta en un producto élite; es por ello que la fermentación se verifica en diferentes momentos y con distintos manejos tecnológicos, dependiendo del comportamiento de las sustancias químicas presentes en las hojas. No es posible hablar de fermentación del tabaco negro, sin hacerlo del añejamiento.

Los principales momentos en que se realiza la fermentación, son los siguientes:
a) En pilones, en la casa de curación.
b) Durante la fase de selección.
c) Durante el despalillo.
d) Añejamiento
e) En cualquier otro momento que se considere necesario.

A - La fermentación en pilones ya fue abordada antes; es preciso señalar que al ser esta fermentación la primera a la que se somete el tabaco, sus efectos se apreciarán tanto a corto como a mediano y largo plazo, por lo que es necesario evitar que el tabaco fermente a menos de 30 grados o más de 35.

B - Durante la escogida se fermenta el tabaco en unos pilones especiales que reciben el nombre de burros. Esta fermentación se realiza en tabacos de alta composición química, es decir, hojas centrales y superiores de las plantas.

En el tabaco de capas en ocasiones en la escogida, las hojas se someten a una fermentación ligera a fin de uniformar la composición química y transformar algunas sustancias que no podían transformarse en el ulterior proceso de añejamiento.

C - En el despalillo dependiendo de la composición química de la hoja, siempre que se trate de hojas para capotes o tripas, se procede a realizar fermentaciones en los momentos siguientes:

- Antes del despalillo: Esta fermentación se realiza luego de sacado el tabaco de las
pacas, se humedece, se uniforma la humedad y se confecciona los pilones (burros).

Esta fermentación no se práctica en las hojas para capote, pero sí para las tripas de la
posición alta de la planta (medio tiempo).

- Después de despalillado: Luego de despalilladas las tripas y capotes, éstas
pueden ser fermentadas de dos formas diferentes: en burros y en barrilles (ver fotos a
continuación).


Manejo de la fermentación en pilones

Para el adecuado manejo de la fermentación en pilones es preciso tener en cuenta los aspectos siguientes.

1. Tipos de tabaco: El tabaco para capas y en particular las hojas centrales y las basales deben fermentar a una temperatura menor que aquellas de igual posición, pero de tabaco ensartadas al sol.

2. Altura del pilón: Alturas superiores a 1,50 ó 2,00 metros implican un mayor riesgo de afectaciones, por tanto, requieren un manejo más esmerado.

3. Posición de la hoja en el tallo: Los pilones confeccionados con hojas basales, por lo general no adquieren temperaturas superiores a las del límite, por lo que los pilones de las zonas central y superior requieren mayor supervisión.

4. Contenidos de humedad de las hojas: Este elemento es de suma importancia en el manejo de la fermentación en pilones, pues pueden generar las situaciones siguientes: exceso de temperatura, pudriciones húmedas y presencia de moho blanco o gris en las venas. Por todo lo antes expuesto, el chequeo de la humedad es un factor de gran importancia para la correcta realización de la actividad de poscosecha.

5- Anchura del pilón: Este indicador al igual que la altura influye en el volumen total de hojas para fermentar: si el volumen es muy pequeño no llega a producirse la temperatura adecuada, por el contrario anchuras superiores a 2,5 m. pudieran ser excesivas.

6- Aislamiento del pilón. Un correcto aislamiento permite el mantenimiento de la uniformidad de la temperatura, evita que tanto los excesos de humedad como los defectos de la misma en el exterior repercutan negativamente en el desarrollo de esta actividad.

En resumen, no es posible hacer un eficaz manejo de la fermentación en pilones si no existe un aislamiento adecuado del pilón.

En los pilones deben colocarse como mínimo tres termómetros o de lo contrario, cuando se hacen los pilones colocar varias vainas para posteriormente introducir en su interior el termómetro. Es preciso iniciar las mediciones a partir del tercer día, e incrementar la vigilia entre los 12 y 18 días, también es importante indicar que en el centro del pilón a diferentes alturas es el lugar donde mayores puntos de muestreo deben existir.

Si la temperatura está en los límites superiores o sobrepasa ligeramente estos valores, entonces se procede a deshacer el pilón y ventilar las gavillas a fin de que baje rápidamente la temperatura de las hojas. Cuando se confecciona el nuevo pilón, éste se hace rotando las gavillas que estaban en el exterior hacia el interior.



Por último, en el manejo de la fermentación en pilones es requisito indispensable conocer el momento en que ha finalizado el proceso y proceder a dar los primeros pasos del Acopio y Beneficio.

El proceso termina al verificarse la conclusión de la mayoría de las reacciones químicas y bioquímicas, por supuesto que esto ocurre ajeno a la vista humana, no obstante, existe un grupo de síntomas y signos que los expertos al valorarlos y teniendo en cuenta su experiencia, le ermiten conocer con bastante certeza la conclusión de la primera fermentación que se realiza en los pilones de las casa de curación.

Los síntomas y signos más característicos que pueden indicar la conclusión de esta fase son los siguientes:
a) Temperatura uniforme y muy cercana a la ambiental.
b) Contenidos de humedad en la hoja que no permiten una fácil manipulación.
c) Reducción de los contenidos de agua a niveles entre un 15 y un 17%.
d) Mejoramiento del olor.
e) Color de la hoja más oscuro.
f) Bajos niveles de oxígeno dentro del pilón.
Luego de establecer la finalización de la fermentación se procede al embalaje del tabaco, que se hará en cajas de cartón, en caso del tabaco tapado.


En la actualidad, el tabaco tapado que es curado bajo condiciones controladas, tanto en casas tradicionales modificadas como en cámaras, su primera fermentación no se realiza en pilones, sino en cámaras de fermentación.

Proceso de añejamiento del tabaco negro

El añejamiento del tabaco es un proceso lento pero muy importante y necesario para garantizar un adecuado balance entre un grupo importante de compuestos, que determinarán las características tanto, de presentación como las físico químicas; éstas permitirán que el cigarro aporte lo esencial para satisfacer las exigentes demandas del consumidor.

El tabaco para capas es añejado en tercios y el volumen que ocupa el mismo es relativamente pequeño, su masa oscila entre 45 y 50 kg. En la foto aparecen las yaguas que es el material empleado para la confección de los tercios.

Un buen añejamiento requiere al menos que se conjuguen apropiadamente tres factores: humedad adecuada (nunca debe ser muy alta), buena compactación del tabaco (ver figura 23) y suficiente aislamiento de las condiciones ambientales externas, lo cual se logra empleando un producto que es aislante y no higroscópico: este material es la yagua (ver figura 22) o en su ausencia se utilizará papel encerado.

El despalillo

El despalillo, junto al torcido, es como el alma del proceso creador de un cigarro (Figura 24). En este lugar es recibido el tabaco en pacas que provienen de un almacén, que a su vez recibe el tabaco seleccionado por clases desde las escogidas. Parte de las pacas, cuyo contenido se destina a capa, pasa a las fábricas directamente; otros son trasladados al despalillo.

En los talleres de despalillo se seleccionan las hojas de tabaco por su tamaño y se separan las rotas, que servirán para tripa. Las hojas separadas hay que puntearlas, es decir, ponerlas punta con punta, una sobre otra, para que la pila quede pareja; luego, colocadas en una tabla, se lanchan con una prensa.

El despalillo consiste en quitarle la mitad de la vena central a las hojas reservadas para tripa; un cuarto a las destinadas a capote, mientras que a las elegidas para capa se les quita completa, (este proceso se hace en la industria), conformando dos bandas. El corte se realiza con una especie de uña de metal; luego, la vena se hala con delicadeza para no romper la hoja.

En los despalillos se trabaja la tripa volada y seca, y por el tamaño que puede ser grande, mediana y pequeña.

La otra clasificación se determina por cinco clases:
• Capote I, II, III
• Tripa (quincena fortaleza 1 y dieciseisena fortaleza 1)
• Picadura (es una especie de rezago o pequeños pedazos de hojas y se usa para hacer cigarros)


El tabaco viene desde las escogidas y se almacena en los despalillos, donde poco a poco se saca para el proceso de mojado.

Mojado

Una vez depositadas las hojas secas en el lugar que serán humedecidas (Figura 26) se procede a la humectación que por lo general se realiza con un compresor y una boquilla apropiada a fin de crear un grado de división muy pequeño de las partículas de agua.




Este proceso se realiza con la finalidad de elevar los contenidos de agua en las hojas, mejorar su elasticidad y atenuar en gran medida su fragilidad, a fin de que las mismas se encuentren más suaves y que las despalilladoras puedan realizar su trabajo sin muchas dificultades y con un mínimo de daños mecánicos.

En la figura 27 se puede apreciar que las hojas están listas para ser llevadas al depósito de reposo. Antes se mantienen agrupadas hasta una altura de 25 cm. y en ese lugar el tabaco ya mojado debe permanecer aproximadamente 20 minutos en reposo, después se vira, reposa cinco minutos, y se realiza todo ese proceso tres veces más.

Los operarios preparan tareas que serán entregadas a las despalilladoras. Antes de hacer esto el tabaco debe permanecer en el banco de reposo de 24 a 48 horas.
Banco de despalillo

Las trabajadoras después de recibir su bolsa con las hojas con la humedad requerida, hacen la labor de planchado y una clasificación que puede ser de tripas y capotes (Figura 28).

Posteriormente el despalillo consiste en quitarle la mitad de la vena central a las hojas reservadas para tripa; un cuarto a las destinadas a capote, mientras que a las elegidas para capa se les quita completa, conformando dos bandas.


El corte se realiza con una especie de uña de metal; luego, la vena se hala con delicadeza para no romper la hoja, después estas hojas pasan a los tableros.

Tableros
Las hojas con las venas extraídas son colocadas en estos tableros para que conserven su planchado. La altura de la cantidad de hojas en cada tablero puede ser hasta de 8 cm, y siempre manteniendo su clasificación, es decir se usa un tablero para cada clase. En ese lugar permanecen hasta el día siguiente cuando se trasladan a otro Departamento.

Recogida o entrega de las tareas
Las tareas de las despalilladoras son recibidas aquí donde se pesan y se embarrilan de acuerdo con las clases, para trasladarse a la fase de proceso.

Proceso
El proceso se puede realizar de dos formas, en barriles o en pilones. Figura 30A.

En los pilones el tabaco es ubicado a una altura aproximada de 1.20 cm. durante 30 días; los grupos de hojas son colocadas de forma organizada y cabeceada, formando una especie de rectángulo con la altura mencionada y un largo que varía según la capacidad del local y se les ubica un reloj para medir la temperatura; este pilón es tapado con un saco de tela. El pilón se encuentra situado sobre una base de madera de aproximadamente 8 ó 10 centímetros de altura.

El embarrilado es una etapa de reposo que se realiza en el despalillo. El tabaco es añejado en barriles de cedro en el salón de fermentación, como el vino en las soleras.

Cada grupo de 250 hojas de tabaco ya planchadas, despalilladas, punteadas y revisadas, se coloca en un barril, con un respiradero en el centro y otros agujeros para que el aire pueda penetrar hasta las olorosas hojas; así se mantienen durante unos 60 días, según el tiempo seleccionado: volado, seco, ligero o medio tiempo. Después de cumplido el tiempo tanto con un método como por el otro pasa al secadero.

Secadero

En el momento indicado, los parrilleros sacan las hojas de los barriles o de los pilones y las acomodan en estantes, donde serán sometidas a un proceso de secado (figuras 31A y 31B). Son grandes estantes de madera donde se realiza el secado del tabaco y donde el mismo adquiere buen olor y empareja su color. Aquí las hojas son ubicadas también en tableros que se colocan sobre unas parrillas móviles, donde la altura para el capote es de 1 a 3 cm y para la tripa de 3 a 5 cm.

Al poco rato, el operador debe virar cada porción de hojas para que el secado sea homogéneo; aquí también se mantiene el piso de madera o plataforma sobre el piso, el tiempo aquí depende del clima, o en caso de secado artificial el tiempo es controlado, después envuelto en arpilleras o en barriles pasan al Departamento de Producto Terminado para su empaque.

Departamento de empaque

Aquí se recibe el tabaco y es empacado por clases. La paca de capote debe pesar aproximadamente 58 kilogramos y la de tripa 52. Este proceso consiste en la elaboración de los paquetes de hojas comprimidas, llamados pacas, que son hechos con una prensa manual o hidráulica (Figura 32A). Las hojas son colocadas dentro de un molde cuadrado de aproximadamente 1.30 metros. (figura 32B, 32C y 32D).

La caja que sirve de molde para confeccionar la paca es de madera dura, desarmable en varias piezas y muy fácil de armar, su diseño responde a la necesidad que requiere este trabajo, que es rapidez y sencillez.

La caja es llenada con las hojas de tabaco que llegan desde el secadero en cajas de cartón, canastas o en carretillas, las hojas en proporciones muy parecidas a las del secadero son colocadas de forma que llenen cada espacio vacío, poniendo la parte despalillada de las hojas hacia afuera y cola sobre cola.

Después se colocan dos piezas de madera que sirven de soporte para levantar la caja y colocarla en una pesa que está siempre muy cerca de donde se llena, se comprueba el peso, y si falta se colocan más hojas hasta completar el requerido.

El siguiente paso es trasladar la caja a la prensa hidráulica para comprimir las hojas, esta tiene una altura de aproximadamente 140 m. y, como se aprecia en la figura 32D, está llena de hojas hasta los bordes. El hombre que espera en la prensa coloca tela de saco sobre la base donde será colocada la caja. A continuación se procede al prensado del material y se termina cosiendo los lados de la paca para su posterior almacenamiento.











4.2.1.3 Factores Técnicos y de Calidad del Tabaco











La calidad del tabaco está determinada por un conjunto de propiedades físicas y químicas de la hoja de tabaco, fuertemente influidos por factores genéticos, ambientales, prácticas culturales y los procesos de secado o curación utilizados. Lo anterior adicionado por procesos industriales, servicios y mercadeo, culminan en un producto (tabaco en rama, cigarrillo, cigarro) que debe satisfacer los gustos, preferencias, expectativas y necesidades del consumidor intermedio o final.











La obtención de una adecuada calidad de hoja, exige destreza y un estricto manejo del semillero, de las prácticas culturales y del proceso de curado o secado. Los cambios en las prácticas culturales como la distancia de siembra o entre plantas, los niveles de fertilización, altura de cape, manejo de chupones, etc., permiten a las plantas interactuar con su medio ambiente, produciendo cambios significativos tanto en la productividad como en la calidad del tabaco. Así mismo, el beneficio empezando por la recolección, el curado al aire o en hornos según el tipo de tabaco, son actividades determinantes en la calidad física, química y de apariencia de la hoja que se comercializa, todo lo cual se efleja en el precio.











A pesar de que el tabaco se ha adaptado a muchos ecosistemas, tambien se ha demostrado que se hace necesario un rango de temperatura de 10 a 32°C, una temperatura óptima de 22°C para la germinación y para el crecimiento de 28°C durante el día y 22°C para la noche. En Colombia, el tabaco se produce en varios pisos térmicos con diferentes calidades de suelos y de clima que van desde los cercanos al nivel del mar con más de 30° C, hasta alturas de 1,600 mts con un promedio de 20°C. En el caso de los tabacos negros la escasez de agua para riego se ha convertido en una de las principales restricciones físicas.











En Colombia, la calidad de la hoja de tabaco adquirida al agricultor es identificada en primer lugar por sus características físicas, presentación y aroma. Una hoja con buen aroma y madura es signo de que tiene un adecuado balance en sus componentes químicos.











En segundo lugar, el tamaño, la sanidad adecuada y limpieza de la hoja constituyen elementos que determinan el rendimiento industrial. Esto adicionado a la posición de la hoja en la planta y su clasificación determinan el precio que recibe el agricultor.











Los grupos de hojas en la planta se identifican como coronas las de la parte superior, alteros, media mata y bajeros. Las hojas empiezan a madurar de abajo hacia arriba y en ningún caso antes de la floración. Cada grupo de hojas tiene características físicas y químicas diferentes por lo cual su estricta clasificación es fundamental en el rendimiento industrial y en la calidad final del producto.











Otros parámetros que se usan para clasificar las hojas y poder mantener una calidad uniforme y estable, condición necesaria en los tabacos para cigarrillos, son: cuerpo, referido al grosor, densidad de la hoja o peso específico por unidad de superficie; estructura, indica la forma en que las células se arreglan en la hoja y que tiene incidencia en la capacidad de combustión; elasticidad; color; combustibilidad; longitud y amplitud; daño, lesión o desperdicio.











Características en el laboratorio; en esta sección se trabaja sobre la composición química, estructura física de la hoja y los componentes químicos del humo que produce al arder. La hoja contiene azúcares, ácidos, hidrocarburos, proteínas, sustancias minerales variadas, nicotina, alquitranes y otros alcaloides, que pasan al producto final, cigarrillo,cigarro u otros subproductos.











La nicotina es por excelencia el componente químico que el fumador relaciona con el tabaco, en el cigarrillo se encuentra entre 1,5 y 2,0%. El humo que da el tabaco al arder puede ser de reacción ácida o reacción alcalina; en los tabacos rubios es ácida y en los negros alcalina. Los hidratos de carbono y dentro de ellos especialmente los azúcares, proporcionan un gusto más dulce y dan al humo una reacción ácida. Los tabacos Virginia deben su alta calidad al elevado contenido de azúcares. Otras sustancias importantes para la calidad del tabaco son las resinas y ceras, las cuales favorecen el aroma del tabaco. Los compuestos nitrogenados como las proteínas, por el contrario, se aprecian como negativos en la calidad del tabaco y su presencia en cantidades no apropiadas dan al humo un olor desagradable.











Ahora bien, los niveles de los componentes mencionados y en general las calidades de las hojas, pueden ser, en buena parte, manejados desde el cultivo, y por ello la importancia para la industria, que se cumplan de la mejor manera posible la programación de actividades y demás recomendaciones relacionadas con el cuidado del cultivo y su beneficio. Ellas responden a las exigencias del mercado y tienden a ser compatibles con normas internacionales.











4.2.2 Industria Cigarrillera











La industria del cigarrillo es, de la cadena, la más desarrollada desde el punto de vista administrativo y tecnológico.











A lo largo de sus procesos, se encuentran equipos de alta tecnología y precisión para la producción, además de contar con protocolos de calidad que garantizan su control en las diferentes fases de fabricación. Se identifican tres fases en el proceso: DESVENADO, TRATAMIENTO PRIMARIO Y TRATAMIENTO SECUNDARIO que a continuación se describen.











4.2.2.1 Proceso de Desvenado











Previo al proceso de desvenado el tabaco es acopiado en bodegas en donde se almacena en estructuras especiales que ayudan a preservar su integridad.











El proceso de desvenado consiste en separar la vena o nervadura central de la lámina de tabaco, y como objetivo principal se persigue conseguir los mayores tamaños de lámina libres de venas y separar la totalidad de esta nervadura central.











Descripción del proceso.











Los tabacos previamente curados procedentes de las zonas de cultivo son enviados a las plantas de desvenado donde son reclasificados en el momento de su recibo, posteriormente son estibados y almacenados de acuerdo con esta reclasificación; una vez se determina el blend a procesar, se eligen los tabacos que lo compondrán y son enviados a la línea de procesamiento. Los Blends cumplen la función de agrupar diferentes clases de un mismo tipo de tabaco que al final tengan alguna uniformidad ya sea en su composición química, color, madurez etc., estas hojas se mezclan, limpian e inspeccionan, para luego desvenarse, es decir, separar venas de láminas.











El contenido de humedad es quizás la parte fundamental del proceso de desvenado, si el tabaco está muy seco se degradan durante el procesamiento, mientras si esta muy húmedo se deterioran muy rápidamente; el correcto manejo de la humedad se debe hacer para evitar las pérdidas por mermas y calidad.











El proceso inicia con el retiro del polvo y la tierra que lleva el tabaco procedente del campo, para posteriormente proceder con el acondicionamiento de la humedad con vapor que lo tornará flexible, para que pueda soportar el duro trabajo mecánico de desgarrado durante el desvenado, que se realiza con equipos que retiran la lámina de la vena mediante ventiladores, los cuales utilizando el principio de diferencia de densidad separan la lámina, mas liviana que la vena. Dependiendo de la capacidad de la planta este proceso se puede realizar en varias estaciones, lo cual permite una vena completamente libre de lámina; al final del proceso se retira la humedad de la lámina y vena por separado. Durante este proceso de secado se reduce la humedad a valores cercanos al 12,5% para dejarlo preparado para su posterior almacenaje sin riesgos de descomposición y añejamiento de las hojas empacadas.











El añejamiento se realiza en bodegas especialmente acondicionadas en temperatura y humedad relativa en donde por un periodo entre 12 y 18 meses se mantiene antes de utilizarlo en la planta de fabricación de cigarrillos; durante este proceso se terminan de producir los cambios que aseguran un mejor olor y sabor al fumar.











Para realizar este proceso se utilizan equipos especializados dependiendo de la fase dentro del proceso que se desarrollará, a saber: Cámaras de preacondicionado, cilindros de acondicionado de hojas, desvenadoras, secadoras para láminas y venas, líneas de empaque (prensas) para láminas y venas.




















4.2.2.2 Tratamiento Primario










Es la primera fase del proceso de fabricación de cigarrillos; durante esta fase el tabaco
pre-procesado en las plantas de desvenado y una vez añejos, es recibido en bodegas
acondicionadas para tal fin para ser procesadas en lo que se denomina la fase primaria, es
decir, convertir esos tabacos y venas en picadura, componente básico de los cigarrillos.
En tratamiento primario inicialmente se acondiciona el tabaco, empleándose vapor y
una mezcla única de sólidos que ayuda a absorber y conservar la humedad. Mediante
procesos adicionales de secado y picado se obtiene la picadura, es decir, los trozos de
tabaco se convierten en largas hebras angostas generalmente de menos de 1mm de
ancho, con sabores y aromas características de cada una de las marcas de cigarrillo que
se fabricarán durante la segunda fase, denominada proceso secundario.

































































































































Dos líneas de producción hacen parte del proceso primario: lámina y vena. En la primera,
la lámina del tabaco, previa elaboración del blend (mezcla de los diferentes tipos de tabaco
que darán las características particulares al cigarrillo que se fabricará), es acondicionada
en un proceso de humectación con el fin de llevarla a una humedad óptima para su
maquinado, transporte y conservación; una vez acondicionada, la lámina es mezclada
en el proceso de salsado, con saborizantes y aromatizantes, que contribuyen a dar el
sabor y olor final característico de cada cigarrillo.































































































































Lista la lámina, es pasada por la picadora, donde en un proceso de corte se obtiene la
hebras de tabaco; éstas después son sometidas a una fase de secado, para llevarla a la
humedad requerida y ser mezclada con la vena que, paralelamente, en proceso similar
(humectación, laminado, picado y secado) también ha sido tratada. En la ultima etapa
de este proceso primario, la hebra de tabaco es aromatizada con esencias diluidas en
alcohol para convertirse ahora sí, en picadura para cigarrillos previo a su almacenaje
en silos; en dicho sector denominado cuarto de silos o sala de hebras se emplea un
sistema automatizado para la recepción de la picadura y el llenado de los silos, así como
estaciones para el envío neumático de esta picadura a las maquinas elaboradoras del
cigarrillo.
































































4.2.2.3 Tratamiento Secundario































































En este proceso de la manufactura, máquinas de alta tecnología en elaboración,
encajetillado, celofanado, enfardelado y empaque, son empleadas para la fabricación
de millones de cigarrillos diarios a velocidades que varían desde 7000 hasta 12000
cigarrillos por minuto en cada máquina.
La elaboración del filtro, elaboración del cigarrillo, encajetillado, enfardelado y corrugado
final son los pasos generales que hacen parte de tratamiento secundario.































































Descripción del proceso:
La picadura proveniente del cuarto de silos llega a las máquinas a través de un sistema
neumático de transferencia y en la propia máquina elabora una varilla continua de
picadura envuelta en un papel; dicha varilla se corta a la longitud adecuada quedando
lista parta recibir el filtro.






























































































































En cuanto al filtro, está compuesto principalmente por cuatro elementos: fibras de acetato
de celulosa, plastificante, papel (Plugwrap) y adhesivo. La mecha de acetato es una
banda de fibras compactadas en forma cilíndrica envueltas en un papel para formar
la estructura del filtro una vez aplicado el plastificante. Este último provee la firmeza
necesaria para mantener las fibras unidas. El papel funciona como contenedor de la
varilla de filtro y se acopla con la varilla gracias a una delgada línea de adhesivo.































































Las máquinas filtreras también fabrican una varilla continua que se corta en una longitud
tal, que cada varilla originará 6 ó 4 filtros individuales plugs o tips; dichas varillas
séxtuples o cuádruples son alimentadas vía neumática a las máquinas cígarreras, donde
posteriormente serán cortadas automáticamente a la longitud requerida, para luego
acoplarse a un segmento de tabaco previamente cortado conformando un cigarrillo con
filtro.































































En la elaboradora de cigarrillo, la picadura de tabaco llega automáticamente al depósito
de tabaco de la máquina; esta picadura es transportada por aire de soplado, a través
del cilindro formador, que también recibe el papel verge, dando forma a la columna de
tabaco; ésta es sellada en su costura lateral con una fina línea de adhesivo. En la fase
de emboquillado, confluyen materiales como varillas de filtro, papel de emboquillado,
adhesivo y las varillas de tabaco elaboradas. Las varillas de filtro se alimentan mediante
un sistema neumático, el papel de emboquillado pasa por un dispositivo encolador y
posteriormente por el tambor de cuchillas, donde es cortado en hojitas de igual medida,
que son aplicadas a las secciones de tabaco con las partes de filtro en medio, alineadas
en un tambor combinado, formando así cigarrillos de doble largo, los cuales son cortados
posteriormente en dos cigarrillos sencillos.































































Una vez elaborado el cigarrillo, por bandas transportadoras, pasa a la sección de
encajetillado, donde los materiales utilizados dependen de la referencia de fabricación:
cajetilla blanda, cajetilla dura, etc. Son materias primas típicas en este proceso: película
de polipropileno, cintilla de seguridad, papel aluminio, adhesivos y materiales impresos
(cajetilla). Máquinas automatizadas elaboran las cajetillas en presentaciones de 5,
10 y 20 cigarrillos. Los cigarrillos, son agrupados en formadores; enseguida el papel
aluminio es cortado y en él se envuelven los grupos de los cigarrillos conformados; a
continuación estos son “ensamblados” en la cajetilla y a su vez recubiertos por la película
de polipropileno que oficia de barrera giroscópica, para mantener las condiciones de la
picadura en los cigarrillos y finalmente es adherida la cintilla de seguridad o tear tape
que permitirá la apertura de los paquetes. Todo este proceso a grandes velocidades y
con la complejidad y precisión de los equipos utilizados.































































A continuación, también de manera automatizada, se forman los cartones o fardos.
Consiste en una máquina que agrupa 10, 12 ó 20 cajetillas en un film, papel o cartón;
posteriormente, dichos cartones o fardos se agrupan de a 50 ó 60 dentro de una caja
de cartón corrugado, que constituye la unidad de producción que entrega cada línea de
empaque y lo que en el medio se conoce como paca.































































En la parte final del proceso primario, dichas cajas se colocan sobre bandas de transporte
y-o estibas y son enviadas a las bodegas de producto terminado, en donde se dejan por

espacio de 10 a 20 días para lograr la correcta homogenización, estabilización y reposo
de los cigarrillos, previo a su consumo.
4.2.2.4 Aspectos de Calidad
Existen muchos resguardos de la calidad. En estaciones de control se verifica cualquier
cambio de las variables críticas del cigarrillo, como el peso, la circunferencia, la caída de
presión, ventilación, firmeza tanto de filtros como cigarrillos, llenado, huecos, manchas,
presencia de palos; estos controles se realizan mediante muestreos permanentes tanto
de las variables físico-químicas como los aspectos visuales de los mismos.
El control de calidad se inicia en el recibo de los materiales en las bodegas, tanto en
materias primas como en los suministros. Verificaciones en aspectos como embalaje,
estándares de color en materiales de impresión y variables físicas y químicas son
realizadas en la recepción de los mismos. En las cajetillas, hermeticidad y temperatura
de las planchas de sellado. En los fardos y corrugados se verifican pegues, impresiones
y sellados.































































En el proceso primario se controlan, entre otras, las siguientes variables: porcentaje de
humedad en diferentes puntos del proceso, temperatura, ancho de corte de la picadura,
factor de degradación. Todas estas variables, se miden a lo largo del proceso cumpliendo,
los diferentes protocolos de calidad que garantizan la picadura óptima que se empleará
en la fabricación del cigarrillo.































































Los cigarrillos tienen cuatro componentes básicos:
• Columna de tabaco
• Papel de cigarrillo
• Zona de filtración
• Filtro y adhesivo del papel de cigarrillo alrededor de la zona de filtración.
































La columna de tabaco la conforman la picadura de tabaco, el papel de cigarrillo que la
envuelve y el adhesivo. El papel es de bajo peso, hecho de fibra de celulosa y contiene
agentes que contribuyen a la blancura, ceniza generada y asegura la uniformidad en el
quemado del cigarrillo, además de influir en aspectos de la fumada ya que de él depende,
en parte, el aire que entra a través del cigarrillo, permitiendo que se diluya el humo.
Seleccionar papeles de diversa porosidad (capacidad de dejar pasar el aire a través del
papel) puede ayudar en el diseño de los cigarrillos con bajo contenido de alquitrán.
El Filtro se hace principalmente de acetato de celulosa. No tiene ningún sabor y su
firmeza depende del porcentaje de plastificante adicionado en el proceso para mantener
su forma. Junto con otros elementos del diseño del cigarrillo, tales como la ventilación,
diversos filtros pueden dar lugar a diversas entregas de nicotina y alquitrán, dando por
resultado diferentes niveles de intensidad y sabores del humo.































El adhesivo del papel de cigarrillo sirve como enlace entre la varilla de filtro y la
columna de tabaco.































En resumen, se controlan variables en el cigarrillo, la cajetilla, el fardo y el corrugado.
































4.2.3 Produccion de Cigarros25































También conocidos como “chicotes”, se producen principalmente en Piedecuesta y Girón
(Santander), en industrias de carácter muy informal conocidas como “Fabriquines” y
cuyos procesos son completamente manuales, lo que demanda gran cantidad de mano
de obra.































Son producidos con tabaco negro tipo ICA (criollo) fundamentalmente, el cual se adquiere
en Centros de Acopio a donde llegan los agricultores con el tabaco. En estos centros, se
consiguen las materias primas básicas requeridas para la producción como son tabaco
para capa, capote, picadura y broza.































Picadura o Recorte para relleno.































El proceso se inicia con la preparación de la picadura o recorte que será utilizada en el
relleno del cigarro. Primero se pasa por una zaranda o angeo varias veces, con el fin de
homogenizar su tamaño; luego, por un periodo de tiempo, es expuesta al aire para su
ventilación y acondicionamiento, donde se realiza una labor de limpieza que consiste en
eliminar las impurezas que trae la picadura.
















Elaboración del rollo. En esta etapa, se identifican tres fases básicas: espalado, relleno
y armado.















En el espalado o desvenado se alista la hoja que será utilizada como capote y consiste
en adecuarla para elaborar el rollo. En este proceso el espalador desprende el palillo o
vena de la hoja en un 75%, la limpia y alisa.




































A continuación se coloca la hoja de capote en la máquina rollera, donde se rellena con la
picadura o recorte (proceso de relleno). Finalmente, accionando la palanca se elabora
el denominado rollo.












Cuando la producción es baja estas tres fases las realiza una misma persona; en
temporadas de alta producción, tres trabajadores las ejecutan: el espalador (desvenado),
ponedor (relleno) y elaborador (armado).




Torcida o Enrollado. Una vez están listos los rollos son pasados a las mesas de torcido,
donde se realizan las labores de terminado y empaque de los cigarros.

En esta parte de la producción las torcedoras, quienes son las personas que realizan
este proceso, alistan las hojas que se utilizarán como capa, alisándolas y cortándolas del
tamaño que se requiere.







Una vez cortadas, se coloca el rollo sobre la hoja de capa lista y se enrolla dándole la
forma final del cigarro. Luego se cortan los extremos y en uno de ellos se elabora la
perilla






En el empaque se arman paquetes o mazos de 50 unidades quedando listo el producto
para su comercialización.